Gallego. Casa solar en San Miguel de Sandolfe (partido judicial de Villalba); aunque también se llamen solares las de San Andrés de Zas (municipio del partido judicial de Corcubión), la de San Román del Valle (Ayunamiento de Riobarba, partido judicial de Vivero), la de Quinta Longa (Ayuntamiento de Castropol), etcétera. Los del lugar de Nigueroá o Nigueiroá (existen varios puntos en Orense con este nombre) consiguieron sentencia a favor de su hidalguía en 1738, pero el pleito no especifica claramente el punto exacto de su situación en dicha provincia También podemos ofrecer algunos datos de los descendientes del pazo de Quintalarga (feligresía de Santa María de Lieiro, Ayuntamiento de Cerbo, partido judicial de Vivero). En la Real Chancillería de Valladolid probaron su hidalguía: D. Gómez de Lamás, de la feligresía de Santa Cruz de Mandoy, en 1525; D. Gregorio de Lamás y Prado, de la de San Martín dos Condes (municipio de Friol, partido judicial de Lugo). En 1646, D. Jacome Díaz de Lama fue empadronado como noble en Santa Marta de Ortigueira. En el Archivo Histórico Nacional (Ordenes Militares, Santiago, expediente. 5.408) vienen numerosos datos sobre la casa solar de Lamás, sita en la feligresía de San Andrés de Zas, pues aunque el expdte. se refiera al caballero de Santiago D. Andrés de Mondragón, su madre era Dª. Isabel Lamás Ozores y Sotomayor, hija de aquella casa, que allí viene descrita de la manera que veremos. Los de San Miguel de Sandolfe D. DOMINGO LAMÁS GARCÍA, nació en San Miguel de Sandolfe, casó con Dª Antonia de Riva, de la misma naturaleza; y tuvo por hijo a D. DIEGO DE LAMÁS DE RIVA, nació en Sandofe, que casó con Dª Joseta Rodríguez Saavedra (hija de D. Pedro Rodríguez Sanjurjo y de Dª María Magdalena Saavedra), nació en San Esteban de Loenti (ayuntamiento de Castro de Rey, partido judicial de Lugo); tuvo por hijo a D. JOSÉ LAMÁS SAAVEDRA, nació en San Miguel de Sandolfe, que casó con Dª María Prado, nació en Santa Cristina (ayuntamiento de Cospeito, partido judicial de Villalba), y tuvo por hijo a D. JOSÉ LAMÁS Y PARDO, nació en Santa Cristina, caballero de Carlos III, el 30-VIII-1826. Los de San Andrés de Zas En el folio 66 del expediente instruido al caballero de Santiago D. Andrés de Mondragón (y también en el folio 69), cuya madre era Dª Isabel de Lamás Ozores y Sotomayor, hija de la casa solar de Lamás, sita en la feligresía de San Andrés de Zas (ayuntamiento del partido judicial de Corcubión), se dan curiosos pormenores de la casa y de sus moradores. Se le llama "de las primeras de toda esta tierra", "emparentada con las mejores del reino". "Su antigüedad se denota con los entierros que tiene en la iglesia de San Andrés, de este lugar; con los escudos de armas y bultos de piedra, y también en la puerta principal de la iglesia; y lo mismo en la fortaleza de la casa de Lamás". Sus dueños "se asientan y entierran en la capilla mayor y son presenteros de dicho beneficio y de otros muchos, y señores del lugar y otros muchos". La fortaleza aparece descrita a folios 70 vuelto y 71 recto: "Una torre de cantería fundada sobre peñascos en cuadro; con una ventana a poniente en lo más alto, a la parte de la travesía, dos ventanas y en medio de ellas un escudo con estas armas; en los dos cuarteles de arriba, cinco lanzas con tres hojas de higuera a los pies dellas, que son las armas del apellido de Lamás, según dicen; y en el siguiente, un león abrazado con una espada; y en los de abajo, en uno de ellos seis roeles, que dicen son de los Castros, y en el otro, unos jaques en cuadrado, que dicen son armas de Sotomayores; a la parte del solano, otra ventana, y abajo della una puerta a lo antiguo, estrecha; y a la parte del norte, una puerta por donde se entra a dicha torre; y dentro del zaguán, una escalera de madera postiza; y tendrá dicha torre dos picas de ancho y cuatro de alto; y la cerca media muralla, y dentro della diferentes frutales; que todo manifiesta mucha antigüedad". También se describen los sepulcros y blasones de los Lamás de Zas existentes en la iglesia de San Andrés, como se acostumbraba en estos minuciosísimos y, por lo general, veracísimos expedientes: "En el lado del Evangelio, un hombre armado, y debajo su letrero, que dice así: AQUI YACE EL MUY NOBLE CAVALLERO ALBARO NUÑEZ DE LAMÁS, QUE MANDO HACER ESTA IGLESIA Y MORIO AÑO DE MIL QUINIENTOS QUARENTA Y TRES"; con dos escudos; de cuatro cuarteles cada uno; "en el primero un castillo con su puerta y almenas y dos perros; en el cuartel arriba que se sigue una mano con un pino asido; y en los de abajo seis roeles y cinco lanzas con tres hojas de higuera al pie, que dicen ser las armas de los Lamás y los Castros". El otro escudo lleva los mismos emblemas. "Al lado de la Epístola, embutido en la misma pared, un bulto de mujer con dos escudos debajo, que tienen en medio este letrero que dice así: AQUI JACE LA MUY NOBLE SEÑORA CONSTANZA LOPEZ DE LAMÁS, SU MADRE, QUE MORIO ERA DE MIL QUINTENTOS Y QUATRO, DIA DE NUESTRA SEÑORA DE AGOSTO". La genealogía la hemos encontrado en un árbol del archivo del insigne escritor D. Ramón del Valle Inclán, hoy en poder de su hijo primogénito, D. Carlos, y del mismo se desprenden las siguientes noticias históricas: D. ÁLVARO NÚÑEZ DE LAMÁS Y SENÑORANS fue señor de Zas y Brandomil; fue vasallo de la reina Dª Juana y de su hijo D. Carlos V; fallecido en 1543. Es el que aparece enterrado en el lado del Evangelio de San Andrés de Zas (hijo de Dª Constanza López de Lamás); casó con Dª Inés Pérez de Leis; tuvo por hijo a D. PEDRO GRAIÑO DE LAMÁS Y SEÑORANS, señor de Zas y de Brandomil, que casó con Dª Inés de Moscoso Bermúdez y tuvo por hijo a Dª URRACA DE MOSCOSO Y LAMÁS, señora de Zas y de Brandomil, la cual casó con D. Diego Álvarez de Sotomayor (hijo tercero de D. Diego Álvarez de Sotomayor, señor de las casas de Sobrán y de Señoráns, y de Dª Juana de Castro Guizamonde: VER SOTOMAYOR, Casas de Sobrán y de Señoráns); tuvo por hijo a D. DIEGO DE LAMÁS SOTOMAYOR Y CARBALLIDO, señor de Zas y de Brandomil, así como del solar de Carballido, regidor partido judicial de Santiago, que casó con Dª Ana Ozores de Sotomayor y tuvo por hijo a D. ANTONIO DE LAMÁS SOTOMAYOR CARBALLIDO, señor de las casas de Zas y de Brandomil, así como de la casa solar de los Carballido; regidor partido judicial de Santiago, jefe de sus Milicias y alguacil mayor del Santo Oficio de Galicia; casó con Dª Leonor Sarmiento de Zamudio (hija de los condes de San Román: VER SARMlENTO DE VALLADARES), de la que no logró sucesión; casó de segundas nupcias con Dª María Tomása Mosquera de Caamaño y Sotomayor, señora de Allones, Caamaño y Nebra (hija de Dª Juana de Caamaño Sotomayor, señora de dichas casas; y de D. Antonio Mosquera Villar Pimentel, hijo de los señores de Villar de Payo Muñiz, Guimarey y Bentraces), y tuvo por hijo a D. JOSÉ DIEGO DE LAMÁS SOTOMAYOR CARBALLIDO, señor de las referidas casas, regidor partido judicial de la ciudad de Santiago, que casó con Dª Josefa María de Cisneros y Sarmiento, y tuvo por hijo a D. JOAQUIN FRANCISCO DE SOTOMAYOR CISNEROS MOSOUERA CORREA OZORES LAMÁS MOSCOSO CASTRO HARO ARES DE SEÑORANS ISORNA MENDOZA MARIÑO SARMIENTO CAAMAÑO GUIZAMONDE ACUÑA CHIRINO NOBOA Y CARBALLIDO, señor de Allones, Zas, Caamaño, Carballido, Becerra y Guizamonde, el cual por 1799 carecía de descendencia. Por el desfile de apellidos, respondientes a antiguos linajes gallegos a que acabamos de asistir, se habrán comprendido enteramente los escudos descritos en el expediente citado:.LAMÁS (los de las cinco lanzas y tres hojas de higuera. OZORES, CARBALLIDO. La torre con los dos perros son Armas de los GUTIERREZ DE LA PEÑA, pero no se advierte el entronque con esta familia; las de los CASTRO, etc. Los de la Casa de Villaosende Santa Eulalia de Villaosende es ayuntamiento del partido judicial de Ribadeo. D. RODRIGO ÁLVAREZ DE LAMÁS (o NUÑEZ DE LAMÁS), tuvo por hijo a D. PEDRO NÚÑEZ DE LAMÁS Y BAAMONDE, que tuvo por hijo a D. LOPE ÁLVAREZ DE LAMÁS Y BAAMONDE, empadronado como noble en San Julián de Sante (ayuntamiento de Trabadas), en 1580; fue padre de otro D. RODRIGO ÁLVAREZ DE LAMÁS Y BAAMONDE, que tuvo por hijo a D. GASPAR DE LAMÁS, que casó con Dª Catalina del Busto y Andrade, tuvo a D. ANTONIO DE LAMÁS Y BAAMONDE, que casó con Dª María de Montenegro y tuvo por hijo a D. ANTONIO DE LAMÁS Y MONTENEGRO, que casó con Dª Isabel Menéndez de Navia y Villaamil (hija de D. Lorenzo Moscoso y Omaña, dueño de la Casa de Fontao y Ferreira, en la feligresía de Valedouro, y de Dª Juana Pardo y Lemos, natural de la feligresía de Cuiña en el condado de Sta Marta); tuvo por hijo a D. JOSÉ ANTONIO DE LAMÁS Y MOSCOSO, nació en Sta. Eulalia de Villaosende, 1730; empadronado como noble allí en 1754; primo carnal de Dª María Ignacia Lamás, progenitora de los caballeros de Malta, D. Miguel y D. Craspar Valledor; casó con Dª María Josefa de la Torre y Ponte (VER TORRE) y tuvo por hijo a D. Luis Lamás Moscoso; bautizado el 4-VII de 1734, en Sta. Eulalia de Villaosende, que hizo informaciones en 1757 para ingresar en Fonseca, y a D. VICENTE LAMÁS Y MOSCOSO DE LA TORRE, maestrante de Granada, que casó con Dª María Menéndez Valledor, con descendencia. Hermanos de D. Vicente fueron: D. Pedro, que perteneció a la Marina; y Dª Josefa, nacida en Villaosende, 1773, que casó con D. Joaquín de Castro y Patiño, dueño y señor de la casa de Ouces (VER CASTRO). Los de Santa María de Lieiro Llamábanse a sí mismos descendientes del pazo de Quintalarga: D. PEDRO MUÍZ DE LAMÁS casó con Dª Quiteria Ruiz de Cora y Baamonde; tuvo por hijo a D. LOPE ÁLVAREZ DE BAAMONDE, hidalgo como sus padres, descendiente del pazo de Quintalarga; casó con Dª María Basanta de Linares (hija de Fernando de Linares y de Catalina García); tuvo por hijo a D. MARIA BASANTA DE BAAMONDE, que casó con D. Andrés de Pedrosa, el Sordo, viudo de Ana de Prado. Don Gaspar de Lamás, nieto de D. Lope Álvarez de Lamás, por varonía, litigó con D. Rosendo de Lanzós, rector de Sta. María de Lieiro, sobre los bancos y la tarima de la iglesia. Los LAMA DE Nigueiroá ÁLVARO DE OTERINO, vecino de Nigueiroá, casó con Inés de Oterino; tuvo por hijo a ALONSO DE OTERINO, vecino de Nigueroá, que casó de segundas nupcias con otra Inés de Oterino; tuvo por hijo a PEDRO DE LAMA, y a su hermano Juan de Oterino, vecinos del lugar de Nigueroá. El litigante principal en la Real Chancillería de Valladolid es Pedro de Lama, que Instruyó Juicio en 21-III-1537, con sentencia a favor de su hidalguía dada en 17-XII de 1738. Los de La Coruña pasan al Nuevo Reino de Granada D. ALONSO DE LAMÁS Y LAGARES casó con Dª María López y tuvo por hijo a D. DOMINGO DE LAMÁS, nació en La Coruña, vecino del lugar de Villares, que casó con Dª María López y tuvo a D. ALONSO LÓPEZ DE LAMÁS, nació en 1680 que pasó a Indias y se radicó como vecino de Cartagena de Indias, donde residía por 1701, y luego en Santafé de Bogotá, donde casó con Dª Mariana de Liceras en 1702; fallecido en 1739 y tuvo por hijos a 1. Dª Antonia López de Lamás y Liceras, que casó con D. Andrés Torices. 2. D. Juan Agustín López de Lamás y Liceras, nació en Santafé. que casó con Dª Petronila Delgado, natural de la villa de Ronda; tuvo por hija a a. Dª Francisca Marina de Lamás, que casó dos veces: 1ª, con D. José Antonio López de Castro (1767), natural del lugar de Manán (feligresía de San Salvador do Mato, anejo de Santiago de la Vega, partido judicial de Sarria, en la provincia de Lugo), y tuvo por hija a Dª Antonia López de Castro y Lamás, que casó con D. Tomás Barriga y Brito. De segundas nupcias con Dª Francisca Marina con el doctor Carlos de Burgos Villamizar, uno de los más reputados abogados de la Real Audiencia de Santafé, corregidor y justicia mayor de los partidos de Zipaquirá y de Ubaté, nació en Pamplona en mayo de 1742; colegial del mayor del Rosario, en Santafé, en 1758; y regidor de Santafé, nombrado por el virrey Amar (VER PARDO DE LAMA). Entre los que llegaron a Nueva España se cuenta a don Juan de Lamás, natural de Baeza (Jaén), que fue uno de los compañeros del conquistador don Pedro de Alvarado y tomó parte muy activa en la exploración y conquista de Guatemala en el año 1.338. Otro Lamás, don Gaspar de Lamás y Nogales fue Familiar del Santo Oficio en la ciudad de Méjico, por los años 1.554 al 56.
Escudos de Armas del apellido:
Escudo partido; 1ª partición, de oro, con unas llamás de fuego; y 2ª, de azur con un creciente de plata, surmontado de una estrella de oro. Variantes: Escudo partido; 1ª partición, de oro, con un castillo de piedra, sobre un terrasado de sinople, en el que hay una laguna con lama o cieno; 2ª partición, de azur, con una lis de oro. Otros: De azur, con un castillo de oro, ardiendo, acompañado de dos flores de lis, de plata, y surmontado de tres estrellas de ocho puntas, de oro. Otros: Escudo cuartelado: 1º, de plata, con un castillo de azur; 2º, de plata, con dos lobos andantes, de sable, en palo; 3º, de oro, con una banda da sinople y otra de gules; y 4º, de azur, con una flor de lis de oro. Otros: En campo de oro, tres árboles de sinople, dos en jefe y otro en punta.
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc., "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. El esmalte sinople es el verde. Su significado es la esperanza, la abundancia y la libertad; cuantos llevan este esmalte en su escudo quedan obligados a socorrer a los labradores en general y a los huérfanos y pobres que se encuentren oprimidos. Su signo zodiacal corresponde a Mercurio; su elemento es la tierra; el día de la semana, el miércoles; su mes, mayo; su metal, el azogue; como planta, el laurel; la flor, la siempreviva y como ave, el papagayo. En los blasones de los príncipes recibe el nombre de Venus; esmeralda, en el de los títulos y sinople en los de la nobleza en general. La banda significa el tahalí del caballero, y la banda que traían atravesada del hombro diestro al flanco siniestro, y por eso se expresa en esta situación en el escudo, habiéndola puesto por armas muchos de los que fueron a las cruzadas, según el color con que se distinguían las naciones. Los castillos son geroglífico de grandeza, y de elevación, porque ellos exceden en hermosura, en fortaleza, y en magnitud a todos los demás edificios: denota también el asilo, y la salvaguardia. La luna o creciente, en las armerías, se ha tenido por buen agüero, y presagio de grandeza, como se dice del sueño de Milon, hijo de Guillermo, Conde de Borgoña, a quien la noche antes de ser electo Papa, con el nombre de Calixto II, en el año 1119, se le representó en sueños un ángel, que le ponía una luna (creciente) baxo de sus rodillas, advirtiéndole, como sucedio después, que sería el Jefe de la Iglesia Universal. Los hebreos celebran las fiestas que llamaron Neomenías (en recuerdo de su pasado pastoril), y entre los árabes es distintivo de poder y de nobleza. Carlos I instituyó, en la ciudad de Mesina, la Orden Militar del Creciente, y sus caballeros y algunos de sus descendientes cargaron los crecientes en sus armas.
