En Vizcaya hubo casas muy antiguas de este apellido en las anteiglesias de Bérriz y Elorrio, del partido de Durango, y de Guizaburuaga, del partido de Guernica. De ésta partió una línea que se estableció en Murcia y que conservó el apellido compuesto de Lariz-Olaeta. A ella perteneció Juan Francisco de Lariz-Olaeta, natural de Murcia, Corregidor de Cáceres y Caballero de Santiago, en 1755. En Guipúzcoa hubo también diversas familias así apellidadas en Azcóitia, Legazpia, Mondragón y Tolosa. Pasaron a la Rioja, estableciéndose en las villas de Navarrete y Cornago, esta última del partido judicial de Cervera del Río Alhama. Otra casa hubo en la villa de Madrid, que debió proceder de Vizcaya, pues sus miembros se apellidaron Lariz-Durango. De ésta fue José de Lariz-Durango y Bonilla, natural de Madrid y Caballero de Santiago, en 1644.
Escudos de Armas del apellido:
Las casas de Bérriz, Elorrio y Guizaburuaga, ostentaron: De oro, con un roble de sinople, frutado de oro y cargado, en la copa, de una corona del mismo metal. Pendientes de una de las ramas, unas llares, y colgando de éstas, una caldera de sable sobre llamas de fuego, y cuatro lobos, también de sable, dos a cada lado de la caldera, puestas las manos en ella. Dos vuelven la cabeza sobre los lomos. Bordura de plata con una cadena de hierro. Labayru describe las armas de esas casas de Lariz, en el Duranguesado, en esta forma: "Escudo en palo; el de la derecha, árbol con corona en su copa, y dos lobos empinados a cada lado de ésta; al pie una caldera con llamas que cuelga del tronco y otros dos lobos empinados a ella. En el de la izquierda, oso andante con presa en la boca." El primer cuartel de ese escudo partido contiene las armas anteriormente descritas, con la variación de que dos de los lobos están empinados a la copa del árbol, y no a la caldera. La casa de la anteiglesia de Guizaburuaga, usó también: Escudo cuartelado: 1º y 4º, de gules, con una banda de azur engolada en cabezas de dragones de plata, y acompañada de dos calderas, también de azur, una a cada lado, y 2º y 3º, también de gules con dos árboles de su color, y un león al natural empinante al tronco. Bordura general de oro. Hay que advertir que en los cuarteles 1º y 4º de este escudo se halla el color sobre el color, en contra de las leyes heráldicas.
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. El esmalte sinople es el verde. Su significado es la esperanza, la abundancia y la libertad; cuantos llevan este esmalte en su escudo quedan obligados a socorrer a los labradores en general y a los huérfanos y pobres que se encuentren oprimidos. Su signo zodiacal corresponde a Mercurio; su elemento es la tierra; el día de la semana, el miércoles; su mes, mayo; su metal, el azogue; como planta, el laurel; la flor, la siempreviva y como ave, el papagayo. En los blasones de los príncipes recibe el nombre de Venus; esmeralda, en el de los títulos y sinople en los de la nobleza en general. La banda significa el tahalí del caballero, y la banda que traían atravesada del hombro diestro al flanco siniestro, y por eso se expresa en esta situación en el escudo, habiéndola puesto por armas muchos de los que fueron a las cruzadas, según el color con que se distinguían las naciones. La bordura simboliza protección, favor y recompensa; así mismo la cota que vestían los caballeros para la guerra y que al salir de la pelea, ostentándola manchada de sangre enemiga, eran premiados con el añadido de la bordura de escudo, como insignia de valor. La bordura también se usa para combinar armerías, con la particularidad que las armas situadas en la bordura tienen siempre carácter secundario. La cabeza significa trofeo, valor, superioridad y despojo sangriento. Las familias españolas, que traen cadenas en su blasón, es por la batalla de las Navas, en la que se rompió el palenque de Miramomelín, guarnecido de gruesas estacas y cadenas muy fuertes Las calderas, en armería, eran la señal de "Rico hombre" en España, simbolizando la abundancia. La casa solariega, también llamada solar, casa fuerte, casa palacio, casa torre, casona, casal, etc., es el símbolo de las antiguas libertades de los nobles, caballeros e hidalgos, notoriedad y nobleza.
