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Remonta su origen el noble linaje de infanzones aragoneses del apellido de Lacambra al siglo XVI, siendo el primer caballero de esta estirpe de quien hablan las crónicas, un don Pedro de Lacambra y Aparicio, originario del alto Aragón, que fue oficial del Santo Oficio, en la Inquisición de Zaragoza en los comienzos del siglo XVII. Isidro de Lacambra y Chia, bautizado en Graus el 29 del mes de diciembre de 1690, fue el fundador de la línea catalana de esta ilustre familia de infanzones aragoneses. Por motivos de la herencia paternal tuvo diferencias con su hermano mayor, y, a causa de ellas, trasladó su residencia a Barcelona. En esta capital residió poco tiempo, marchando a la villa de Sabadell, que comenzaba entonces a tener una floreciente industria. Casó allí, en la iglesia parroquial de San Félix (22 de diciembre de 1716), con doña María Carpontí y Vallcorva, hija de un rico industrial, en cuyos negocios interesó don Isidro la fortuna heredada de sus mayores, con muy feliz resultado. Fue su hijo primogénito Juan de Lacambra y Carpontí, bautizado en la iglesia de San Félix, de Sabadell, el 10 de marzo de 1720, primero de esta noble casa que nació en Cataluña. Casó en Sabadell, el 13 de febrero de 1746, con doña María Terradellas y Salt. De este matrimonio nacieron muchos hijos, siendo el mayor José Pablo, que no tuvo sucesión varonil, y el segundo, Francisco, que sigue la línea. Francisoo de Lacambra y Terradellas fue bautizado en Sabadell el 12 de febrero de 1760, y casó en la misma villa el 25 de junio de 1787 con doña María de la Esperanza de Pont y Fontanet. Fue notable ingeniero, y trasladó su residencia a Barcelona, fundando en esta capital una gran industria de metalistería, que llegó a ser una de las principales de España. Su hijo mayor y sucesor Francisco de Lacambra y Pont fue bautizado en Sabadell el 29 de junio de 1790 y contrajo matrimonio en la parroquial iglesia de Santa María del Mar, de la ciudad de Barcelona, el 18 de mayo de 1815, con doña Margarita de Pujadas y Tocabent, naciendo de este enlace : Fernando de Lacambra y Pujadas, y Juan de Lacambra y Pujadas, que casó con una señora del apellido Rosell, de la que tuvo esta única hija María de la Esperanza de Lacambra y Rosell, esposa de su primo hermano José Fernando de Lacabra y Saporit.

Escudos de Armas del apellido:
Las correspondientes a la casa de Graus y a su línea de Cataluña : Escudo cuartelado : 1º, de gules, con un castillo de oro ; 2º, de oro, con cuatro palos de gules ; 3º, de azur, con una rueda de plata, y 4º, de gules, con un león rampante de oro. Constan estas armas en el altar mayor de la iglesia parroquial de la villa de Mipanas y en diversas lápidas funerarias.

Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. Los castillos son geroglífico de grandeza, y de elevación, porque ellos exceden en hermosura, en fortaleza, y en magnitud a todos los demas edificios: denota también el asilo, y la salvaguardia. La casa solariega, también llamada solar, casa fuerte, casa palacio, casa torre, casona, casal, etc., es el símbolo de las antiguas libertades de los nobles, caballeros e hidalgos, notoriedad y nobleza.