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DIEGO POLIDO, vecino del lugar de: Novio, en la feligresía de San Martín de Arrojo (Ayuntamiento de Fonsagrada), casó con María de Novio; tuvo por hijo a ARES POLIDO DE NOVIO, vecino de Novio, en la feligresía de San Martín de Arrojo; casó con Elvira Ares de Meiciño (?); tuvo por hijo a JUAN LÓPEZ POLIDO, que casó con Teresa Ares; tuvo por hijo a  a JUAN LÓPEZ POLIDO, vecino de San Juan de Obe (Ayuntamiento de Ribadeo); Instruyó Juramento en la Real Chancillería de Valladolid, 28-V-1587; sentencia de Alcaldes a su favor, del 26-V- 1593; confirmada por sentencias posteriores de 17-VII-1601 y 5-VII-1602.Los de San Julián de Cabarcos D. JUAN LÓPEZ POLIDO casó con Dª. María González; tuvo por hijo a D. JUAN LÓPEZ POLIDO, bautizado en Obe (Ayuntamiento de Ribadeo); casó con Dª. Catalina Fernández, vecinos de Villamartín de Grande (feligresía de San Julián de Cabarcos, Ayuntamiento del partido judicial de Ribadeo); falleció en Cabarcos, 12-V-1746; empadronado como noble en padrones de Cabarcos, de 1702 a 1744; tuvo por hijo a D. JUAN LÓPEZ POLIDO, vecino de Villamartín de Grande; bautizado en San Julián de Cabarcos, 15-I-1691; de las nupcias casó con Dª. Josefa Díaz (hija de D. José Cid y de Dª. Beatriz Díaz); tuvo por hijo a 1. D. José López Polido, bautizado en San Julián de Cabarcos, 1-II-1728; casó con. Dª. Mariana López (viuda de D. José González; hija de D. Pedro Cid y de Dª. María López), en San Vicente de Cubelas, 26-1-1744; empadronado como noble en Cubelas 1753 y 1758; tuvo por hijo a D. Domingo José y a Dª. Agustina Antonia; Instruyó Juramento en la Real Chancillería de Valladolid, 29-VIII-1758; Real Provisión del 5-II-1759. 2. D. Domingo López Polido, vecinos de San Miguel Reinante; bautizado en San Julián de Cabarcos, 16-I-1733; casó con Dª. Antonia Ramona del Valle, en San Miguel de Reinante, 13-II-1760; tuvo por hijo a D. Carlos, (bautizado en Reinante 1760), a D. Manuel (bautizado allí en 1761), a D. José (bautizado allí, 1763) y a Dª. María (bautizada allí, 1764). 3. D. Juan Ramón López Polido, bautizado en San Julián de Cabarcos, 21-I-1735, casó con Dª. Rosa Gómez; tuvo por hijo a Dª. Juana. D. Domingo y D. Antonio; Instruyó Juramento en la Real Chancillería de Valladolid, 17-X-1769; Real Provisión del 24-VII-1766. Una vez viudo, D. Juan casó de segundas nupcias con Dª. Rosenda López; tercera vez casó con Vicente de Cubelas (Ayuntamiento de Ribadeo), bautizado en San Julián de Cabarcos, 25-II-1756; casó con Dª. Juana Alonso (viuda de D. Antonio Alonso), en San Vicente de Cubelas, 29-VIII-1785; Instruyó Juramento en la Real Chancillería de Valladolid, 2-III-1785; Real Provisión del 23-VIII-1755. 5. D. Domingo López Polido. Todavía casó por cuarta vez D. Juan López Polido con Dª. Josefa López (de igual nombre y apellido que su tercera esposa); aparece empadronado como noble en padrones de la jurisdicción de Cabarcos, él y sus hijos, de 1729 a 1756.          

Escudos de Armas del apellido:
El escudo, en heráldica, es el soporte físico del blasón, al centro de las armerías. En la panoplia que representa el blasón, el escudo propiamente dicho representa el escudo de los hombres de armas. Las armas son generalmente presentadas sobre un escudo pero otros soportes son posibles: una vestimenta como el tabardo del heraldo, un elemento de arquitectura como un anuncio mural, un objeto doméstico... En este caso, la forma del contorno es aquella del soporte. El escudo se materializa por la forma geométrica y sus divisiones potenciales, o mesa de espera, en la que están representadas las armas. El escudo puede tomar diferentes formas, de acuerdo al origen de su representación.

Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753.