Tienda online de heráldica en diversos materiales

D. LÓPEZ FOCIÑOS, casó con Dª. Inés López de Basadre; tuvo por hijo a D. BENITO FOCINOS; que casó con Dª. Dominga López de Seijas (hija de D. Gonzalo de Mato y de Dª. Catalina do Barreiro, vecinos de la feligresía de San Mamed do Barreiros; fueron vecinos de Sta. María del Campo; tuvo por hijo a D. Andrés, señor de la casa de Fociños (V. FOCINOS) y a D. BENITO LÓPEZ FOCINOS, vecino de la ciudad de Santiago, escribano real y uno de los seis de n.º de la Audiencia. Arzobispal de dicha ciudad; en 1615 pide que se le reciba información de filiación y nobleza, en la ciudad de Santiago.

Escudos de Armas del apellido:
El escudo, en heráldica, es el soporte físico del blasón, al centro de las armerías. En la panoplia que representa el blasón, el escudo propiamente dicho representa el escudo de los hombres de armas. Las armas son generalmente presentadas sobre un escudo pero otros soportes son posibles: una vestimenta como el tabardo del heraldo, un elemento de arquitectura como un anuncio mural, un objeto doméstico... En este caso, la forma del contorno es aquella del soporte. El escudo se materializa por la forma geométrica y sus divisiones potenciales, o mesa de espera, en la que están representadas las armas. El escudo puede tomar diferentes formas, de acuerdo al origen de su representación.               

Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753.