Catalán. Una rama pasó a Valencia. Tuvo casas el apellido Jordá en la villa de Fondarella, provincia de Lérida. Según mosén Jaime Febrer, Pedro Jordá pasó a Ja conquista de Valencia, y, junto a un barranco de Murviedro (hoy Sagunto), apresó veinte moros que bajaban de la sierra por el valle de Uxó con cincuenta caballerías cargadas de trigo, cebada y otros comestibles, todo lo cual presentó al rey. Realizó innumerables hazañas, que le dieron nombre de valiente en especial en las villas de Albaida y Luchente. De los Jodá de Tortosa (Tarragona), fue I. Pedro Ramón Jordá, natural de Tortosa, que contrajo matrimonio con doña Maciana Olivera, de igual naturaleza, y fueron padres de II. Pedro Jordá y Olivera, natural de Tortosa, casado con doña Jerónima Valls. Fue su hijo III. Gregorio Jordá y Valls, natural de Tortosa y caballero de la Orden de Montesa la que ingresó el 18 de marzo de 1632. Berengario Jordá pasó a la conquista de Mallorca, y quedó heredado en e1 reparto general, con el raal «Abenmujer» de siete yugadas, en el distrito de Petra. Pedro Jordá, caballero mallorquín, fue secretario del rey de Aragón y encargado de cobrar el impuesto que en 1458 se creó para atender a los gaitos de la armada contra los turcos. Otro Pedro Jordá, o acaso el mismo, fue doctor en medicina, y en 1481, jurado de la ciudad de Palma y reino de Mallorca, por la clase de nobles.
Escudos de Armas del apellido:
Los de Cataluña traen: en campo de oro, cuatro palos de gules. Otros de Cataluña: en campo de plata, tres fajas de gules. Los de Valencia traen: en campo de sinople, dos leones de oro, surmontados de tres melones del mismo metal. Los de Mallorca traen: en campo de gules, tres fajas de oro. Pedro Jordá, el caballero que pasó a la conquista de Valencia, ostentaba : De sinople, con dos leones de oro, rampantes y afrontados, surmontados de tres melones del mismo metal. Los Jordá de la villa de Fondarella : De oro, con cuatro palos de gules. Así se ven esculpidos en la iglesia y sacristía de Fondarella. Otros en Cataluña, según varios tratadistas, modificaron el campo del anterior escudo, pintándolo de plata y conservando los cuatro palos de gules. Los Jodá de Tortosa usaron : De plata, con tres fajas de gules. Los Jordá de Mallorca : De gules, con tres fajas de oro. Los Jodá de Cataluña, que, según Miguel de Salazar, tenían sepultura en el claustro de la catedral de Barcelona, ostentaron escudo terciado en faja : 1º, de oro, con un roble de sinople ; 2º, ondeado de azur, y plata de seis piezas, tres de cada esmalte, y 3º, de oro, sin figuras. Bordura general almenada de ocho piezas de sinople. Estas mismas armas las encontramos modificadas en la siguiente forma : De oro, con dos árboles de sinople puestos en situación de faja, y la punta ondeada de seis piezas de azur y plata, tres de cada esmalte. Bordura general almenada de ocho piezas, cinco de sinople en lo alto sobre el campo de oro, y tres de oro en punta sobre las fajas ondeadas de azur y plata.
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. El esmalte sinople es el verde. Su significado es la esperanza, la abundancia y la libertad; cuantos llevan este esmalte en su escudo quedan obligados a socorrer a los labradores en general y a los huerfanos y pobres que se encuentren oprimidos. Su signo zodiacal corresponde a Mercurio; su elemento es la tierra; el día de la semana, el miercoles; su mes, mayo; su metal, el azogue; como planta, el laurel; la flor, la siempreviva y como ave, el papagayo. En los blasones de los principes recibe el nombre de Venus; esmeralda, en el de los títulos y sinople en los de la nobleza en general. La bordura simboliza protección, favor y recompensa; así mismo la cota que vestían los caballeros para la guerra y que al salir de la pelea, ostentándola manchada de sangre enemiga, eran premiados con el añadido de la bordura de escudo, como insignia de valor. La bordura también se usa para combinar armerías, con la particularidad que las armas situadas en la bordura tienen siempre carácter secundario. El caballero simboliza la nobleza. En los comienzos de la Edad Moderna, era "soldado de caballería, que servia a su costa con armas y caballo". Desde el reinado de Felipe III, Caballero es el "Hidalgo de Nobleza reconocida".
