El ilustre historiador del Colegio Viejo de San Bartolomé... de Salamanca, D. Francisco Ruiz de Vergara y Álava, nos traza una breve biografía del meritísimo e Ilmo. Sr. D. Juan de la Iglesia, maestro en Artes, doctor en Teología, natural de la feligresía de Sta María de Silei (sic.; ignoramos el emplazamiento y la existencia de tal feligresía), en el arzobispado de Santiago; colegial de San Bartolomé en 29-II1-1582. En él llevó cátedra de Artes y después de Físicos. Salió en 1585 para canónigo magistral de Coria, fue electo obispo de Tortosa, tomando posesión en 3-VIII-1612. Don Felipe III le presentó para la sede de Cartagena-Murcia en 1616 y después para la de Segovia, donde falleció. Había hecho una donación a la Iglesia de Tortosa de 400 ducados. Los de la villa de Rodondela D. ANDRÉS IGLESIAS ÁLVAREZ casó con Dª Francisca Álvarez; ambos naturales de la feligresía de San Román de Sajamonde, inmediata a Redondela; tuvo por hijo a D. ANDRÉS IGLESIAS, nacido en la feligresía de San Román de Sajamonde; casó con Dª Josefa Martínez, natural de Sta. María de Reboreda (hija de don Francisco Martínez y de Dª Antonia de Araújo, naturales de Santa María de Reboreda, también inmediata a Redondela, en cuyas calles llegaba a introducirse en no lejanos tiempos); tuvo por hijo a otro D. ANDRÉS IGLESIAS, natural y vecino de Redondela; casó con Dª Josefa de Lago, natural y vecina de la misma villa (hija de D. Manuel de Lago, natural de San Román de Sajamonde, y de Dª Ángela Carreira natural de la villa de Redondela; nieta de D. Amaro de Lago y de Dª Jacinta da Veiga, ambos de San Román de Sajamonde); tuvo por hijo al ILMO. SR. D. DAMÁSO IGLESIAS LAGO, natural de la villa de Redondela, canónigo magistral de la catedral de Orense, electo canónigo cardenal de Santiago, para cuyo honorífico cargo hizo pruebas de limpieza de sangre (Orense, 1815), de las que extractamos la precedente genealogía. Fue obispo de Orense.
Escudos de Armas del apellido:
Su blasón es una iglesia adosada a una torre superada por una concha, todo de plata en campo de azur, como resulta del expediente de pruebas de limpieza de sangre e hidalguía del linaje de esta familia, aprobado documental y testificalmente en El Ferrol en 1818, ante D. Vicente García Díaz, alcalde mayor de Su Majestad, en la villa de El Ferrol y en la de La Graña, dando fe el escribano de Su Majestad; de cuyo expediente resulta que tales eran las Armas de D. Cayetano Iglesias, y que sus antecesores habían luchado en las guerras de la Reconquista con los reyes de Castilla; y que junto con otras familias de La Graña habían luchado en las Cruzadas, al lado de los reyes de Navarra. El mencionado D. Cayetano peleó voluntariamente, agregado a las tropas de Marina, en la guerra de la Independencia, perdiendo un brazo en la rota de Espinosa de los Monteros. Como tronco de este linaje se considera al capitán D. Álvaro de Iglesias, quien hacía el 725 se había hecho fuerte en una ermita, defendiéndola de los moros, entre los cuales habría hecho una gran matanza. Del Ilmo. Sr. D. Juan de la Iglesia, obispo de Cartagena y Murcia, y más adelante de Segovia, daremos la breve reseña que de él nos dejó Ruiz de Vergara y Alava. También existieron en la villa de Redondela, de los que procedio el nietísimo varón y obispo de Orense, Ilmo. Sr. D. Dámáso Iglesias Lago, cuya genealogía damos más adelante. Los Iglesias de La Graña, descendientes de D. Cayetano Iglesias, en tiempos de su tercer nieto, D. Julio Iglesias, fueron autorizados para adicionar a su primer apellido de Iglesias, el de Ussel, usándolo como uno solo y primero, por Real Orden del Ministerio de Gracia y Justicia del 9-X-1928. Las descritas en el primer párrafo de este apartado. Variante: De gules, con una iglesia de plata, y a la puerta un hombre armado con una alabarda en la mano, con la cuchilla de plata y el asta de azur; bordura de azur, con esta leyenda en letras de oro: A PESAR DE TODO, VENCEREMOS A LOS MOROS.
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc., "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. El ala representa a las alas del águila, simbolizando la libertad, dada sus ansias de volar y surcar los cielos. La alabarda es símbolo de fortaleza unida a la prudencia. La bordura simboliza protección, favor y recompensa; así mismo la cota que vestían los caballeros para la guerra y que al salir de la pelea, ostentándola manchada de sangre enemiga, eran premiados con el añadido de la bordura de escudo, como insignia de valor. La bordura también se usa para combinar armerías, con la particularidad que las armas situadas en la bordura tienen siempre carácter secundario. El brazo simboliza la fortaleza. La cruz es una pieza honorable, que representa la espada del caballero, dándose en Armería al combatiente que sacaba la espada teñida de sangre de sus enemigos. Del tiempo de las cruzadas quedaron algunas familias con la cruz por armas, para denotar que habían estado en ellas.
