Probablemente tomaron su nombre del lugar de Güimil (Ayuntamiento de Barro, partido judicial de Caldas de Reis), que pertenece a la feligresía de San Martiño de Agudelo, donde según una información fueron «señalados vestigios de una casa de Mayor tamaño, así en lo largo como en lo ancho», y de la cual se sabía que había ido de la propiedad de don Juan Caamaño de Mendoza y Güimil y de su esposa Dª. Maríá de Güimil Patiño y Losada. De allí pasaron a la tierra de Salnés, levantando casas en San Vicente de Nogueira (Casa de Caticovas), a San Lorenzo de Nogueira y a la villa de Cambados, todas cerca unas de otras. De don Francisco de Güimil de Caamaño partió la rama que se estableció en Marchena (Andalucía), donde el había contraído matrimonio. Las Armas de alianza de la Casa de Caticovas ya las hernos descrito en GÜIMIL. D. Tomás de Güimil Caamaño y su hijo, don Francisco de Güimil y Caamaño, ganaron Ejecutoria de hidalguía en la Real Chancilleria de Valladolid en 1775; en ella constan sus Armas, que son las de la casa de Cambados. Varios individuos ingresaron en la Real Chancillería de Guardias Marinas, para lo que se vieron precisados a presentar sus pruebas de hidalguía, que a algunos de los componentes de la familia no se les había querido reconocer fácilmente en Valladolid. MARTÍN DE GÜIMIL CAAMAÑO, casó con Dª. Teresa de Caamaño y Figueroa; tuvo por hijo al capitán BENITO GÜIMIL CAAMAÑO, que casó con Dª. Isabel Caamaño de Mendoza y Tenorio; tuvo por hijo a D. JUAN CAAMANO DE MENDOZA y GÜIMIL, capitán de mar, que casó con Dª. M.ª Antonia Güimil Patiño y Losada (sobrina de D. Alberto González Caamaño, arcediano de Cerveira, en la catedral de Tuy, y fundador del vínculo de Caticovas en 1632, por su testamento, ante Clemente de Torres, escribano de número de Cambados; sobrina del herrnano de éste, D. Benito González de Caamaño, cura de San Martín de Agudelo (Ayuntamiento de Barro, partido judicial de Caldas), que dio 400 ducados en dote a Dª. María Antonia, su sobrina política, en 1630, según el escribano de número de Santo Tomé do Mar, hoy incluso en la villa de Cambados:V. CAAMAÑO, Casa de Caticovas, en San Vicente de Nogueira). De este matrimonio nació D. FERNANDO DE GÜIMIL CAAMAÑO, que casó con Dª. Leonor Ozores Andrade y Figueroa (cuyos apellidos ostentan sus blasones en el escudo de la Casa de Cambados) ; tuvo por hijo a D. JUAN DE GÜIMIL CAAMAÑO Y FIGUEROA, capitán de mar, que casó con Dª. Gertrudis Osorio Villardefrancos; tuvo por hijo a D. BARTOLOME DE GÜIMIL CAAMAÑO Y FIGUEROA, general, que casó con Dª. Teresa de Abal Outeda y Caamaño y tuvo por hijo a D. PEDRO DE GÜIMIL DE CAAMAÑO Y FIGUEROA, maestre de campo, que casó con Dª. Dominga de Arcos Andrade y Tavares; tuvo por hijo al doctor D. PEDRO MANUEL DE GÜIMIL Y CAAMAÑO, que casó con Dª. Agueda de Canay y Paz (o de Canay y Rivas), y tuvo por hijo a D. ANTONIO LORENZO DE GÜIMIL CAAMAÑO CANAY Y RIVAS, bautizado en San Vicente de Nogueira, 18-VIII-1630; que casó con Dª. Magdalena Buceta y Losada (hija de Pablo Buceta Paadín y de Gregoria de Liste), en San Vicente de Nogueira, 23-VI-1658; tuvo por hijo a otro D. ANTONIO DE GÜIMIL CAAMAÑO BUCETA, bautizado en Nogueiras, 18-V- 1663; casó con Dª. María Antonia de Landín y Pérez de Caamaño (hija de D. Juan Landín Señoráns y de Dª.' María Pérez de Caamaño y Paadín, la cual era de la noble Casa de Rubianes). Por este casamiento, los GÜIMIL entroncaban con la casa solariega y fortaleza de Lantaño. Ambos esposos aparecen empadronado como noble en padrones de Cambados en 1736. Doña María es llamada algunas veces María Pérez de Landín y Buceta. El casamiento tuvo lugar en la feligresía de San Vicente de Nogueira, 18-XI-1686; y D. Antonio también aparece empadronado como noble en padrones de su lugar natal desde 1711 hasta 1714; fue procurador general de 1720 a 1721; tuvo por hijo a 1. D. Francisco, que sigue la línea 2. D. Rosendo Antonio de Güimil y Caamaño, empadronado como noble en Cambados en 1761, nacido y bautizado en San Vicente de Nogueira en 1702; casó con Dª. Rosa María González de Figueroa, nacida en Muros, 1707 (hija de D. Fernando González de Guiance y Figueroa, familiar del Santo Oficio y de Dª. María Guiance. Don Rosendo hizo información de nobleza en Cambados, 1761) ; tuvo por hijo a a. D. José Joaquín Güimil de Caamaño, nacido en Cambaclos, 1737; empadronado como noble allí en 1768, que casó con Dª. María Antonia de Ramírez de la Peña, nacida en Pontevedra, 1742; tuvo por hijo a D. José Manuel Güimil Caamaño y Ramírez de la Peria, nacido en Puerto Real, 1780. b. Dª. Juana Güimil y Caamaño, nacida en Cambados. 1736, y que casó con D. Bartolomé Gutiérrez del Bustillo, nacido en Santiago de Breija, 1733, regidor de Pontevedra (V. GUTIÉRREZ DEL BUSTILLO); tuvo por hijo a D. Ventura Gutiérrez del Bustillo y Güimil Caamaño, nacido en Pontevedra, 1773, y guardia marina en 1792. D. FRANCISCO GÜIMIL DE CAAMAÑO, bautizado en Nogueira 21-IV-1687, casó con Dª. Juana Giraldo Mansilla (hija de D. Domingo Giraldo y de Dª. Josefa de Vargas) en Marchena (Sevilla), 9-II-1722; Instruyó Juramento en la Real Chancillería de Valladolid; 29- VIII-1766, y aunque se despidieron sus pretensiones con un «no ha lugar», sus hijos 1. D. Tomás y 2. D. José Blas, obtuvieron Ejecutoria de hidalguía en la misma Real Chanillería en 1773. D. Tomás fue bautizado en Marchena, 1-VI-1736, y fue alguacíl mayor allí; casó con Dª. María de Zayas y Fajardo, nacida en Marchena, 1744 (hija de don Félix de Zayas y de Dª. Bárbara Caro). Don José Blas fue bautizado en Marchena, 7-II-1745.
Escudos de Armas del apellido:
Diez roeles, generalmente colocados 3, 3, 3, y 1. (Ignoramos los esmaltes).
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753.
