Desde Logroño pasan a Santiago JOSÉ ANDRÉS GARCÍA, casó con María Pérez, y tuvo por hijo a JUAN ANDRÉS ROSILLO, que casó con Isabel Medrano; tuvo por hijo a DIEGO ANDRÉS GARCÍA, nació y bautizado en Rasillo, 1661: casó con Ana Martínez en 1685; desempeñó distintos oficios honoríficos en Rasillo y figura como hidalgo en padrones de la misma localidad; tuvo por hijo a PEDRO ANDRÉS GARCÍA MARTINEZ, nació y bautizado en Rasillo, 1701; casó con María García Sepúlveda, en Ortigosa, 1729; empadronado como noble en padrones de Rasillo desde 1765 hasta 1735; tuvo por hijo a DIEGO ANDRÉS GARCÍA MARTINES, vecino de Santiago, nació y bautizado en Ortigosa, 17-III-1743; empadronado como noble en padrones de Rasillo, 1772; Instruyó Juramento en la Real Chancillería de Valladolid, 11-X-1772; Real ProVer de 20-I-1774.
Escudos de Armas del apellido:
El escudo, en heráldica, es el soporte físico del blasón, al centro de las armerías. En la panoplia que representa el blasón, el escudo propiamente dicho representa el escudo de los hombres de armas. Las armas son generalmente presentadas sobre un escudo pero otros soportes son posibles: una vestimenta como el tabardo del heraldo, un elemento de arquitectura como un anuncio mural, un objeto doméstico... En este caso, la forma del contorno es aquella del soporte. El escudo se materializa por la forma geométrica y sus divisiones potenciales, o mesa de espera, en la que están representadas las armas. El escudo puede tomar diferentes formas, de acuerdo al origen de su representación.
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753.
