Los de la Casa Grande das Pedras Los GARCÍA CAMBA, de la Casa Grande das Pedras, en la feligresía de San Martiño de Vilelos (Ayuntamiento del Saviñao, partido judicial de Monforte de Lemos). Sus moradores fueron empadronado como noble en sucesivos años, a partir de 1679 hasta 1835. D. JUAN GARCÍA CAMBA, empadronado como noble desde 1679 a 1716; casó con Ángela de Noche; fueron vecinos de San Martiño de Vilelos. Doña Ángela testó en la Casa das Pedras el 24-IV-1762, por ante M. Vázquez Henmida. tuvo por hijo a Josefa, Gertrudis, Juana, Rosa, María y Juan Antonio. D. JUAN ANTONIO GARCÍA CAMBA; en 16-IV-1714 casó en segundas nupcias con Dª Gertrudis Angela Saavedra y Guitián (hija de Miguel Méndez Correa y de Dª Teresa de Saavedra y Guitián, vecinos de la villa de Sarria). De primeras parece que casó con Dª Agustina del Pezuco. Doña Gertrudis otorgó su última voluntad en l762 siendo ya viuda, en su Casa Grande das Pedras; tuvo por hijo a D. JUAN MANUEL GARCÍA CAMBA, bautizado el 14-X-1715, en San Martiño de Vilelos; testó en 1804; residió en San Sadorniño de Piñeiro, donde otorgó el testamento dicho. De segundo matrimonio casó con Dª María Clara Soria Somoza y Quiroga. natural de Monforte, bautizado el 20-I-1726; el matrimonio celebróse el 22-XI-1745. Esta señora era hija de D. José Pérez Quiroga y de Dª Josefa Soria y Somoza vecinos le Monforte. Por el testamento de D. Juan Manuel sabemos que tuvo por hijo a 1. José María, que fue a casar a la villa de la Puebla del Brollón. 2. Miguel José, Pbro. 3. Juan Silvestre, monje bernardo. 4. Francisco, que sigue la línea. Tuvo además varias hijas. D. FRANCISCO ANTONIO GARCÍA CAMBA, natural de la feligresía de Vilelos, escribano de número del Saviñao; fué bautizado en 12-VII-1769; falleció el 6-VII-1826; casó con Dª Francisca Ventura de las Heras, el III-1790. Esta señora había sido bautizada el 6-X- 1759 y falleció el 6-IV-1830; fueron vecinos de San Sadorniño de Piñeiro, en la misma jurisdicción del Saviñao. Era Dª Francisca hija de D. Manuel Felipe de las Heras y de Dª Vicenta Taboada y Velón, naturales y vecinos de la villa de Monforte de Lemos; nieta paterna de D. Tomás de las Heras y de Catalina Martínez de Vigo; nieta materna de don Juan Antonio Taboada y de Dª Bárbara Martínez Velón. De este matrimonio nacieron: 1. Ventura Andrés, que sigue la línea 2. Miguel García Camba, auditor de Guerra, magistrado de las Reales Audiencias de Madrid y Pretorial de La Habana, caballero de Santiago en 1858 (27-III). EXCMO. SR. D. VENTURA ANDRÉS GARCÍA CAMBA, bautizado en Monforte, 22-X-1790; mariscal de campo; Gran Cruz de San Hemenegildo; caballero de 1.ª clase de la de San Fernando, gobernador y capitán general electo de Filipinas, presidente de la Audiencia de Manila; premiado perpetuo S. M. con un hábito que pidió en 1836; natural de Monforte de Lemos; residió en Indias; bautizado el 20-X-1790.
Escudos de Armas del apellido:
El escudo, en heráldica, es el soporte físico del blasón, al centro de las armerías. En la panoplia que representa el blasón, el escudo propiamente dicho representa el escudo de los hombres de armas. Las armas son generalmente presentadas sobre un escudo pero otros soportes son posibles: una vestimenta como el tabardo del heraldo, un elemento de arquitectura como un anuncio mural, un objeto doméstico... En este caso, la forma del contorno es aquella del soporte. El escudo se materializa por la forma geométrica y sus divisiones potenciales, o mesa de espera, en la que están representadas las armas. El escudo puede tomar diferentes formas, de acuerdo al origen de su representación.
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753.
