Apellido patronímico, dimanado del nombre propio Galcerán y muy extendido desde tiempos remotos por Cataluña y Aragón. Usaron ese apellido patronímico, unido al de su casa y linaje, familias tan ilustres como la de Certellá, la de Pinós, la de Rocaberti, la de Castro de Aragón, etc., y, como acontece con todos los patronimicos, no es peculiar de una sola familia, sino de muchas y muy distintas, que lo tomaron del nombre propio de un antecesor suyo. Así, pues, los Galcerán de Cartellá proceden y pertenecen al linaje «Cartellá» ; los Galcerán de Pinós, al de «Pinós» ; los Galcerán de Marquet, al de «Marquet», etc., y hay que buscar su genealogía y sus escudos en las casas de Cartellá, Pinós, Marquet, etc., porque son los mismos de éstas.
Escudo de Armas:
Aquí sólo diremos que una familia catalana, independiente de esas citadas y apellidadas Galcerán, trajo: De oro, con un árbol de sinople arrancado.
Simbología del Escudo de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aún así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. El esmalte sinople es el verde. Su significado es la esperanza, la abundancia y la libertad; cuantos llevan este esmalte en su escudo quedan obligados a socorrer a los labradores en general y a los huérfanos y pobres que se encuentren oprimidos. Su signo zodiacal corresponde a Mercurio; su elemento es la tierra; el día de la semana, el miércoles; su mes, mayo; su metal, el azogue; como planta, el laurel; la flor, la siempreviva y como ave, el papagayo. En los blasones de los príncipes recibe el nombre de Venus; esmeralda, en el de los títulos y sinople en los de la nobleza en general.
