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Discuten extensamente los autores sobre el origen de este apellido, haciendo largas incursiones por la Historia, en las que no podemos seguirles nosotros, dada la índole de esta obra. Resumiendo, diremos que coinciden los más autorizados tratadistas en afirmar que del caballero Sancho de Guevara, salvador y protector del Rey Sancho Abarca, procedió el Conde don Vela de Guevara, muy nombrado en varias crónicas y privilegios antiguos; que ese Conde adquirió el Señorío de Oñate, y que, no queriendo someterse a la autoridad del Conde de Castilla Fernán González, fue desterrado y se pasó a los moros, aunque después, una vez perdonado, regresó a su tierra. Añaden esos autores que el Conde don Vela de Guevara tuvo estos hijos: Iñigo Velaz o Vela, Rodrigo y Diego, y que los tres fueron también desterrados de Castilla, por lo que se pusieron al servicio de los Reyes de León; pero por haber dado muerte a traición a don García, hijo y sucesor del también Conde de Castilla Sancho García, fueron muertos, a su vez, por orden del Rey de Navarra Sancho el Mayor. Otro caballero que los genealogistas mencionan como uno de los más antiguos y notables del linaje de Guevara, fue Ladrón Vélez de Guevara, Señor de la casa de Guevara, a quien el Rey de Navarra García Ramírez, el Restaurador, dio el título de Conde. Después tuvo el de Príncipe de Navarra, como consta de la fundación que hizo de un mayorazgo en la villa de Oñate, en la que se dice: "En el nombre de Cristo. Amén. Yo, Ladrón, Conde por la gracia de Dios y Príncipe de los navarros." Entre las doce Casas de Ricohombres que, a imitación de los doce Pares de Francia, fundó el Rey don García Ramírez en Navarra en 1135, fue la primera la de ese caballero, como lo afirma Argote de Molina. El solar más antiguo que se conoce radicó en el lugar de Guevara, del Ayuntamiento de Barrundia y partido judicial de Vitoria (Álava). De dicho solar pasaron a la villa guipuzcoana de Oñate, del partido judicial de Vergara, de la que fueron Señores, ostentando después los caballeros de la rama troncal el título de Condes de Oñate. Otras casas se crearon después en la ciudad de Fuenterrabía y en las villas de Segura y Unzueta, todo en Guipúzcoa. Otra hubo en el lugar de Villodas, del Ayuntamiento de Iruña y partido judicial de Vitoria; otra en el lugar de Murga, del Ayuntamiento de Ayala y partido judicial de Amurrio, también de Álava. En la villa de San Adrián, del partido judicial de Estella (Navarra), hubo otra casa del apellido Guevara. El linaje pasó también a Santander, Rioja, ambas Castillas, Murcia, nuestras posesiones de África, Venezuela, Chile y Portugal.

Escudos de Armas del apellido:
El blasón de los GUEVARA, aparece en el 4º cuartel de la llamada Casa de Guevara, fundada en el siglo XVIII por los PARDO RIBADENEIRA, de la feligresía de San Pedro de Taboy (ayuntamiento de Otero de Rey, no lejos de la ciudad de Lugo): Escudo cuartelado; lº y 4º, en campo de oro, tres bandas de gules, cargadas de cotizas de plata, cargadas estas, a su vez, de armiños de sable; 2º y 3º, en campo de gules, cinco panelas de plata, puestas en sotuer.       

Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. Los armiños, en heráldica, simbolizan la inclinación que tienen los hombres a viajar por tierra y mar; propensión que se atribuye a los Bretones. También representa la Pureza. El uso de traer los armiños por forros en sus vestidos, los Gobernadores y personas de representación, dió motivo a algunos heraldos para tener los armiños por símbolo de Dignidad. Fernando V, rey de Aragon, cuando echó de Calabria al duque de Lorena, descubierta la conspiración del príncipe de Resana, instituyó una Orden de caballería llamada del Armiño, dando a sus caballeros un collar de oro con un armiño pendiente, y por divisa el epígrafe "Malo mori quam faedari", para mostrar a los caballeros de dicha Orden que primero se debe morir que faltar a la fidelidad de su príncipe. El sotuer o aspa se trae a las armerías españolas por la batalla de Baeza, ganada contra los moros el día de San Andrés del Año de 1227, que es la forma de la Cruz en que estuvo este Santo Apostol en su martirio. La banda significa el tahalí del caballero, y la banda que traían atravesada del hombro diestro al flanco siniestro, y por eso se expresa en esta situación en el escudo, habiéndola puesto por armas muchos de los que fueron a las cruzadas, según el color con que se distinguían las naciones. La casa solariega, también llamada solar, casa fuerte, casa palacio, casa torre, casona, casal, etc., es el símbolo de las antiguas libertades de los nobles, caballeros e hidalgos, notoriedad y nobleza.