Apellido patronímico, muy extendido por la Península, sin que tengan relación alguna entre sí sus derivados solares. El solar de este linaje, parece ser que radicó en Aragón, pero es el caso que por las mismas fechas aparece otro, muy importante, en la villa de Ecija. También hubo casas en el Païs Vasco y Navarra. La genealogía de este apellido es, según algunos tratadistas, como sigue: Adeca, Duque de Cantabria, fue padre de Eudón, Duque de Aquitania; Eudón fue padre de Aznar Nitarra, primer Conde de Aragón. Uno de los nobles godos que perecieron en la memorable batalla de Guadalete fue, el primeramente citado, Adeca, Duque de Cantabria. Su hijo Eudón, ya citado, pasó los Pirineos y casó con una señora principal, heredera del Ducado de Aquitania, de quien tuvo, entre otros hijos, a Aznar. Pero habiéndose apoderado de aquellas tierras Carlos Martel, rey de Francia, Aznar vino a España, estableciéndose en la región de Cantabria, en la misma casa y solar de su ilustre abuelo Adeca. Casó conforme a su calidad y tuvo dos hijos, uno llamado Eudón y otro, Aznar. El primero se hizo Señor de Vizcaya y el segundo fue Conde de Aragón. Este título se lo otorgó el rey García Iñiguez, por haber reconquistado valerosamente a los moros la ciudad de Jaca, la cual fue elegida como capital de su condado. Este Aznar fue padre de Galindo que, a su vez, fundó ilustre solar en la villa de Tresjuncos, en Aragón, en tanto que una rama de su descendencia iba a establecerse a la ciudad de Ecija, tal y como ha quedado referido con anterioridad. En esta última villa todos los pertenecientes al linaje Galindo siempre fueron tenidos por buenos hijosdalgo, siendo muy considerados, desempeñando importantes cargos y gozando de grandes preeminencias y honoríficas distinciones. Una rama, de Galindo, pasó a América, ya bien entrada la conquista, fundando casa en Santiago de Chile, de donde se esparcieron sus descendientes por los países vecinos, en especial el Uruguay y la República Argentina.
Escudos de Armas del apellido:
En campo de sinople, tres bandas de oro, cargada cada una de una cotiza de gules. Algunos añaden bordura de azur, con el cordón de San Francisco de plata. Otros ostentaron: De gules, con dos perros de plata, puestos uno sobre otro. Así las usaron en las Encartaciones de Vizcaya. Otros, según el Doctor Labayru: De oro, con cinco bandas de azur, y bordura de este color con el cordón de San Francisco, de oro. Otros: De sinople, con una torre de plata y un galgo de oro al pie.
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. El esmalte sinople es el verde. Su significado es la esperanza, la abundancia y la libertad; cuantos llevan este esmalte en su escudo quedan obligados a socorrer a los labradores en general y a los huérfanos y pobres que se encuentren oprimidos. Su signo zodiacal corresponde a Mercurio; su elemento es la tierra; el día de la semana, el miércoles; su mes, mayo; su metal, el azogue; como planta, el laurel; la flor, la siempreviva y como ave, el papagayo. En los blasones de los príncipes recibe el nombre de Venus; esmeralda, en el de los títulos y sinople en los de la nobleza en general. La banda significa el tahalí del caballero, y la banda que traían atravesada del hombro diestro al flanco siniestro, y por eso se expresa en esta situación en el escudo, habiéndola puesto por armas muchos de los que fueron a las cruzadas, según el color con que se distinguían las naciones. La bordura simboliza protección, favor y recompensa; así mismo la cota que vestían los caballeros para la guerra y que al salir de la pelea, ostentándola manchada de sangre enemiga, eran premiados con el añadido de la bordura de escudo, como insignia de valor. La bordura también se usa para combinar armerías, con la particularidad que las armas situadas en la bordura tienen siempre carácter secundario.
