Gallego, descendiente del caballero Men Rodríguez de Fonseca, Señor de Quintana de Fonseca, que tomó parte en la conquista de Toledo pasando después a Portugal. Descendientes suyos pasaron a España, mientras otros quedaron en la nación vecina. Probó numerosas veces su nobleza en las Ordenes Militares y enlazó con la primera nobleza castellana. Tuvo casas en Bilbao y en las Encartaciones (Vizcaya). El Catálogo de Basanta recoge datos de individuos de esta familia que levantaron informaciones de nobleza y tenían sus residencias en Colmenar de Oreja, Cenicero, Toledo, Burujón, Villamuelas y otros puntos de España por donde se extendieron. Los hallaremos también en varios puntos de Andalucía, así como en el Nuevo Reino de Granada, donde se dio el nombre de Fonseca a un municipio del departamento de Magdalena, en la provincia de Río Hacha. D. Pedro Rodríguez de Fonseca fue creado marqués de Orellana (14-VIII-1610); y su hijo, D. Pedro, fue agraciado con el marquesado de Lapilla, en 1643. Los tres arzobispos de nombre Alonso y de apellido Fonseca, representan la época plateresca de Compostela, abarcando un período de más de medio siglo de su historia: sostienen luchas con los señores feudales, en defensa de los derechos de la Mitra compostelana y de la Corona; levantan fortalezas y castillos para reprimir sus ataques; dejan huellas profundas en las obras artísticas que emprenden y sus nombres están enlazados para siempre con las rúas compostelanas. Principalmente se compenetró con el pueblo el III de los Fonsecas, llamado el Franco, a quien se honró dando este nombre a la calle del solar de sus mayores, colocando su retrato esculpido en uno de los dos medallones que adornan la fachada de la Universidad, y rezando, hasta mediado el siglo XIX, un padre nuestro por su alma, que en su favor suplicaba una voz a media noche. D. Alonso II de Santiago, I de Fonseca, era hijo del doctor D. Juan Alonso de Ulloa, consejero de D. Juan II de Castilla, y de Dª Beatriz de Fonseca, dama de la reina; nació en Toro, en 1418, y falleció en Coca el 18-V-1473, villa de la cual era señor. Más tarde aparece ostentando la dignidad de arcediano de Sanlés, en la catedral de Santiago; del obispado de Avila es trasladado al arzobispado de Sevilla, y en 1455 bendice en Córdoba la boda de D. Enrique IV con Dª Juana, infanta de Portugal. Por 1460 habiendo vacado el arzobispado de Santiago, «lo pidió para su sobrino D. Alonso de Fonseca, que es el II del nombre -copiamos de Ocáriz- que era deán de Sevilla; y por inquietudes que había en Galicia, convinieron los dos que quedase el sobrino administrando el del tío, y éste pasase a Santiago, como se ejecutó; y queriendo después destronar, lo resistió el que tenía Sevilla (o sea, el II Fonseca), y hubo mandato del Pontífice y apremios del rey D. Enrique IV, con que se mudaron». Gobernó la diócesis de Santiago de 1446-1464. Su paso por la diócesis se señaló por la expulsión de Santiago del conde de Trastámara, valido del rey, detentador del señorío de la ciudad; por haber pacificado su diócesis y haber restaurado el segundo claustro que tuvo la catedral. A él se debe la creación del mayorazgo de los Fonsecas. Fue capellán mayor del príncipe D. Enrique, hijo de D. Juan II. D. Alonso III de Santiago, II de Fonseca, era sobrino del anterior, nació en Salamanca de D. Diego de Acevedo, señor de Calzada (cerca de Salamanca) y de Dª Catalina de Fonseca, su mujer. En su ciudad natal verificó sus estudios, que luego completó en Italia, donde siguió cánones y leyes. Deán de Sevilla, fue arzobispo de Santiago (1464-1506), haciendo primero la permuta que hemos reseñado con su tío, que era arzobispo de Sevilla. Bajo su pontificado estalló la guerra social de los Hermandinos; y se vio envuelto en una serie de luchas con los señores feudales, cuyas tierras colindaban con las de la Mitra. Fueron particularmente tenaces sus forcejeos con Bernal Yáñez de Moscoso, porque el de Fonseca hizo poca cuenta de los derechos que aquél se arrogaba como pertiguero mayor de Santiago. En una noche de 1465, estando el arzobispo en Noya, el de Moscoso le tomó de la barba y lo encarceló en la fortaleza de Vimianzo por dos años. Trataron sus parientes de rescatarlo y para ello encerraron a los canónigos de Santiago en los altos de la catedral, sacando entonces del tesoro las 500 doblas de oro que, exigía el de Moscoso como rescate; pero éste se acercó a la catedral, poniéndole sitio por cinco meses, trabándose luchas sangrientas entre sitiadores y sitiados, hasta que los parientes y amigos de Fonseca capitularon, obligándose a que el arzobispo residiría por diez años fuera de su diócesis. Y así lo hizo el arzobispo, escogiendo para su residencia la villa de Redondela, aunque su ausencia de Santiago duró menos, porque varios de sus enemigos fallecieron antes y porque en el intermedio se encendió la guerra de los Hermandinos. En 1469 entraba Fonseca en la capital de su diócesis con aires de triunfador, y restituía al Cabildo el dinero de su rescate, ofreciendo en 1505 un millón de maravedises viejos, con que se comenzaron las obras del bellísimo claustro actual. Presidente del Consejo de Castilla en 1481, los Reyes Católicos lo eligieron por su virrey durante su ausencia, con motivo de las guerras de Granada, en 1491. En 1501 acompañó a la infanta Dª Catalina de Inglaterra, cuando aquélla iba a sus bodas con el príncipe de Gales, D. Arturo. Siendo ya de mucha edad, en 1506 pidió y obtuvo del rey D. Fernando (no sin graves protestas, como la del cardenal Cisneros) que se le diese el título de Patriarca de Alejandría, y que le sucediese en la Mitra de Santiago su hijo D. Alonso IV de Santiago, lII de Fonseca, habido en Dª María de Ulloa (1436?-1506), hija de Lope Sánchez de Ulloa y de su segunda esposa, Dª Inés de Castro Lara y Guzmán. De ella tuvo también a D. Diego de Acevedo (1473-1496), que casó con Dª Francisca de Zúñiga, II condesa de Monterrey (ver ULLOA; ver MONTERREY, Condes de). D. Alonso IV de Santiago, II de Fonseca, nació en Santiago de Compostela hacia 1475; falleció en Alcalá de Henares, miércoles, 4-II-1534, a los 58 años de su edad, según puntualiza Juan Flórez de Ocáriz. Hizo sus estudios en Salamanca; en 1490 era canónigo de Santiago, y poco más tarde obtenía la dignidad de arcediano de Cornago; tomó posesión de la sede compostelana, por renuncia de D. Alonso III de Santiago, II de Fonseca, su padre, en 1508, aunque la entrada solemne la difirió hasta noviembre de 1509. En el solar de sus ascendientes maternos, de Santiago, fundó el colegio mayor de Santiago Alfeo, o de Fonseca, y el menor de San Jerónimo, siendo el primero uno de los edificios mejor logrados de Santiago, donde el estilo plateresco hace gala de todos sus primores, y que fue en todo tiempo vivero fecundo de humanistas y de sabios: hoy tiene en él su sede el Instituto del P. Sarmiento de Estudios Gallegos. A su munificencia se debió asimismo la construcción en Salamanca del colegio mayor de Santiago Apóstol, comúnmente conocido por el nombre de Colegio del Arzobispo, que dotó con dieciocho capellanías y donde quiso ser sepultado. Gran mecenas de las letras y de las artes, no sólo contribuyó a la erección de magníficos monumentos, sino que tuvo particular protección para los estudios, y así otorgó a Erasmo, que le dedicó la edición que publicó de San Agustín, una pensión anual de 200 ducados de oro. Nicolás Antonio y Pellicer atribuyen al mismo Fonseca un gran volumen, escrito de su «propio puño», titulado Historia de Linajes, hallado después de su fallecimiento en el archivo del conde de Lemos. Muchos autores le dedicaron sus obras, lo que supone su protección para con ellos, y que no en vano se le dio el título de Médicis español. En Italia adquirió el buen gusto por las artes y las letras, y alcanzó a reunir, como docto y amigo de los doctos, una rica colección de libros, muy celebrada en su tiempo. En su pontificado, Carlos V convocó y llevó a cabo en Santiago aquellas Cortes, donde no satisfizo las aspiraciones de Galicia, y que hubo de terminar en La Coruña. En el viaje que hicieron a Flandes Dª Juana y D. Felipe I, le cupo el honor de acompañarlos. En 1527 fue escogido para bautizar a D. Felipe II. En abril de 1524 ocupó la silla primada de Toledo, dejando huella imperecedera de su paso por aquella sede: donó a su iglesia 40.000 maravedises de renta para dotar huérfanas pobres; fundó la capilla y la capellanía de la Asunción de Nuestra Señora; allanó la entrada de la iglesia; labró la torre y fortaleza de Santorcaz, en la villa de la Guarda, y en su iglesia puso retablo con la historia del Santo Niño de la Guarda; fue particularmente espléndido con su iglesia metropolitana y reedificó el palacio episcopal de Alcalá de Henares. Por sus gestiones las ciudades de Santiago y de Salamanca quedaron exentas de todo pecho. En su juventud hubo un hijo de la noble señora Dª Juana Pimentel, llamado Diego de Acebedo, para el que fundó un mayorazgo. Su muerte ocurrió estando en Alcalá, como hemos dicho. Además de los tres grandes Fonsecas, en este linaje abundaron los prelados de distintas sedes gallegas y del resto de España. Además del citado D. Diego de Fonseca, obispo de Orense, hallamos a D. Juan de Fonseca, obispo de Burgos; a D. Antonio de Fonseca, obispo de Pamplona y presidente del real Consejo de Castilla; a D. Alonso de Fonseca, obispo de Cuenca y de Osma; a D. Juan Rodríguez de Fonseca, trasladado del obispado de Córdoba al de Palencia, habiendo tenido también el de Badajoz, y que fue el primer presidente del Consejo de Indias, natural de Toro, e hijo de D. Fernando de Fonseca y Ulloa y de Dª Teresa de Ayala, su mujer; D. Gaspar de Orrego Fosneca fue obispo de Oporto y presidente del palacio, en Portugal. Rama Troncal MEN RODRÍGUEZ DE FONSECA, poseyó por 1100 el señorío de Quintana de Fonseca, cerca del Miño, en Galicia; casó con Dª Dordia González y tuvo por hijo a GONZALO MÉNDEZ DE FONSECA, que floreció en tiempo de D. Alonso Enríquez de Portugal, y casó con Dª Urraca Ruiz, tuvo a MEN GONZÁLEZ DE FONSECA, que sirvió a los reyes D. Sancho I y D. Alonso II de Portugal; casó con Dª María de Tavares, en primeras nupcias, y de segundas con Dª María Fernández Cambra (hija de Esteban Pérez de Cambra y de Dª Margarita Veigas); tuvo varios hijos, siendo el segundo, que sigue la línea VASCO MÉNDEZ DE FONSECA, en tiempo de los reyes portugueses D. Sancho II, D. Alonso III y D. Dionís, casó con Dª María de las Medallas; falleció en 1277, y tuvo por hijo primogénito a RUI VÁZQUEZ DE FONSECA, que sirvió a los reyes lusitanos D. Alonso III y D. Dionís y fue varias veces de embajador a Castilla; casó con Dª María González de Moreira, y tuvo por hijos a 1. Lorenzo Rodríguez de Fonseca, que sigue la línea en Portugal. 2. Pedro Rodríguez de Fonseca, que sigue en la Rama Segunda. 3. Men Rodríguez de Fonseca, que casó con Dª Constanza Gil, etc. Rama Segunda (Marqueses de Orellana, de la Lapilla y de Monasterio) D. PEDRO RODRÍGUEZ (hijo de Rui Vázquez de Fonseca y de su esposa Dª María González Moreira, de la Rama Troncal) sirvió a D. Alonso IV de Portugal; asistió con él a la batalla del Salado en 1340; casó con Dª Mayor Pérez, y tuvo por hijo a RUY PÉREZ DE FONSECA, que casó con Dª Inés de Cunba, y tuvo por hijo a PEDRO RODRÍGUEZ DE FONSECA, que sirvió a D. Fernando de Portugal. Cuando el Maestre de Avís usurpó la corona de Portugal, D. Pedro siguió el partido de Dª Beatriz, hija de D. Fernando, casó con D. Juan I de Castilla; por lo que se pasó a Castilla cuando el de Avís se proclamó rey, perdiendo las villas de Mora, Casiano, Condacunto, Castel-Rodrigo, Tierra de Bayona, Barroso, Fonde do Real Daymera, Olivenza, Sosel y otras. Lo tomó bajo su protección D. Juan de Castilla, como se vio por los hechos, dándole cargos honoríficos; testó en 1419, en Toro, donde se habían avecindado los de su familia, y falleció en el mismo año; había casado con Dª Inés Díaz Botello, y tuvo por hijos a 1. D. Juan Rodríguez de Fonseca, que sigue la línea. 2. D. Pedro de Fonseca, abad de Valladolid, obispo de Sigüenza, cardenal de la Iglesia Romana y legado del Papa Martín V cerca del emperador de Constantinopla para lograr la unión de ambas Iglesias. 3. Rui Pérez de Fonseca. 4. Vasco Pérez de Fonseca. 5. Dª Beatriz de Fonseca, que algunos genealogistas, como Ocáriz, dicen era la hija mayor; casó en Toro con el doctor D. Juan Alfonso de Ulloa, de Consejo de D. Juan II de Castilla, y hermano de D. Pedro Yáñez de Ulloa (ambos hijos de D. Juan Pérez de Ulloa, natural de Villamayor de Ulloa, en Galicia, y de su esposa Dª María Yáñez de Andrade, vecinos de Toro). Su hermano D. Pedro fue progenitor de los condes de la Mota. Tuvieron por hijos Dª Beatriz y D. Juan a a. D. Pedro de Ulloa y Fonseca, que sigue. b. D. Alonso de Fonseca, arzobispo de Sevilla. c. D. Fernando de Fonseca, de quien vienen los señores de Coca y Alaejos, condes de Ayala. d. Dª Catalina de Fonseca, que casó con D. Juan Gómez de Acebedo, del Consejo de D. Enrique III y D. Juan II, y que tuvo por hijos a A. D. Alonso de Acebedo y Fonseca, arzobispo de Santiago y patriarca de Alejandría, que tuvo a D. Alonso de Fonseca, también arzobispo de Santiago, y después de Toledo; y a D. Diego de Acebedo y Ulloa; y ya queda dicho como el tercero de los Fonsecas de Santiago tuvo a D. Diego de Acebedo y Fonseca, que fue mayordomo de D. Felipe II, casó con Dª Elvira de Acebedo y tuvo por hija a Dª Juana de Acebedo y Fonseca, I condesa de Fuentes de Valdepero y señora de Cambados, como su bisabuela, Dª María de Ulloa. B. D. Juan de Acebedo y Fonseca. C. Dª María de Acebedo y Fonseca, casó con D. Pedro de Vega, progenitores de los señores del Cubo. D. Dª Aldonza de Acebedo y Fonseca, que casó con D. Diego de Moscoso, señor de Altamira. María de Fonseca (quinta hija de Beatriz de Fonseca y de Juan de Ulloa) casó con D. Iñigo de Zúñiga, señor de San Martín de Valveni. e. María de Fonseca (quinta hija de Beatriz de Fonseca y de Juan de Ulloa) casó con D. Iñigo de Zúñiga, señor de San Martín de Valveni. f. Dª Beatriz de Fonseca, que casó con D. Pedro de Castilla, con noble descendencia castellana. g. Dª Leonor Rodríguez de Fonseca, casó con D. Fernando de Villena. DON PEDRO DE ULLOA Y FONSECA heredó el mayorazgo de sus padres; casó con Dª Isabel Quixada y tuvo dos hijas y un hijo, que fue DON ALONSO DE FONSECA, obispo de Ávila, Cuenca y Osma, que se halló en la batalla de Toro y en la conquista de Granada, y tuvo a D. GUTIERRE DE FONSECA, en quien fundó mayorazgo; D. Gutierre casó con Dª Catalina de Ulloa y Castilla, su sobrina (hija de Rodrigo de Ulloa, señor de la Mota, y de Dª Aldonza de Castilla (de ascendencia real), y tuvo por hijo a D. ANTONIO DE FONSECA, señor de Villanueva de Cañedo, que casó con Dª Isabel Freire de Andrade, su primera mujer, teniendo a D. ANTONIO DE FONSECA, que casó con Dª Juana Enríquez, tuvo a D. ANTONIO DE FONSECA, I conde de Villanueva de Cañedo, por concesión de D. Felipe III en 1615; era IV señor de Villanueva de Cañedo, caballero de Santiago. Su bisabuelo, D. Gutierre, fue el I señor de este feudo. Hoy es conde de Villanueva de Cañedo el duque de Alburquerque. D. Antonio casó con Dª Ana de Córdoba, y tuvo por hijo a D. ALONSO DE FONSECA, que casó con Dª María de Ayala y Zúñiga (hija del V conde de Fuensalida). El referido D. Antonio de Fonseca casó en segundas nupcias con Dª Catalina de Ulloa, y tuvo por hija a a. Dª María de Fonseca, casó con Diego Castrejón, que tuvo por hijos a A. Diego de Castrejón y Fonseca, obispo de Lugo y de Tarazona, gobernador del arzobispado de Toledo y presidente de Castilla. B. D. Antonio de Castrejón y Fonseca, caballero de Calatrava, que casó con Dª María de Mendoza, y tuvo por hijo a D. José de Castrejón y Mendoza, caballero de Calatrava, que casó con Dª María Gaitán de Mendoza y fue marqués de Carazena desde el 20-I-1643. Los de la Casa de Sampayo (Portugal) con ilustre descendencia en Galicia Por los datos suministrados en Linajes Galicianos, del Sr. Pérez Costanti; por noticias recogidas en el Tomo V, número 4.026 de la obra citada de Válgoma-Finestrat, etc., venimos a poder reconstruir la siguiente genealogía: D. SEBASTIÁN LÓPEZ DE SAMPAYO, alcalde mayor de la torre y fortaleza de Herbededo, casó con Dª Isabel de Fonseca, de los de este apellido de la Casa de Toledo; tuvo por hijo a Dª CATALINA DE FONSECA, que casó con D. García de Losada; tuvo por hija a Dª ISABEL DE LOSADA Y FONSECA, que casó con D. Cosme de Fonseca, habiendo morado en su quinta de Sampayo (Villareal; Coimbra; Portugal); tuvo por hijo a D. MANUEL DE FONSECA SAMPAYO Y GARCIA DE LOSADA, que casó con Dª María de Losada, y tuvo por hijo a D. ANDRÉS DE FONSECA SAMPAYO, vecino de la casa de La Coruña, y procedente de la de Sampayo; casó con Dª Dominga Díaz del Coto, y tuvo por hijo a D. PEDRO DE FONSECA LOSADA SAMPAYO, ministro del Santo Oficio del reino de Galicia; casó con Dª Mariana Mosquera y Patiño, dueña de la casa llamada Torre de la Algalia de Arriba (en la ciudad de Santiago); tuvo por hijo a D. NICOLAS ANTONIO DE FONSECA Y PATIÑO, nació en Santiago, que casó con Dª María Jacoba Martínez Mariño de Miranda (hija de D. Francisco Martínez Mariño y de Dª Ana López de Miranda, vecinos de la ciudad de Santiago; nieta materna de D. Juan López de Miranda y de Dª Andrea Cancillo); tuvo por hijos a 1. D. Ambrosio de Fonseca y Patiño, párroco de San Benito y Santa María del Camino, en la ciudad de Santiago de Compostela. 2. D. Francisco de Fonseca y Patiño, maestro de novicios del convento de San Agustín, de la misma ciudad. 3. D. Vicente de Fonseca y Patiño, canónigo de Santiago. 4. Dª María Agustina de Fonseca y Patiño, que casó con el señor de la casa de Merza, D. Marcos Moreira Montenegro. 5. El Ldo. y abogado D. Alonso Nicolás de Fonseca y Patiño, que casó con Dª Josefa Francisca de Saar y Martínez de Palacios. De 2as. casó con Dª Joaquina de Paz, dueña de la casa solar en la feligresía de San Pedro de Nós (municipio de Oleiros, en La Coruña), cuyos bienes llevó esta señora en dote y eran del mayorazgo de Fontes. De este matrimonio nacieron: a. D. Diego de Fonseca y Paz, capitán de Fragata, que casó con Dª María Teresa Díaz, y tuvo por hijo al guarda marina D. Andrés de Fonseca y Díaz Pimienta. b. Dª Joaquina de Fonseca y Paz, que casó con el brigadier D. Diego de Navarro Sangrán, en Madrid, con descendencia. Don Alonso contrajo matrimonio, tercera vez, sin descendencia, y falleció en el pazo de San Pedro de Nós, en 1809. En Colombia D. JUAN FERNÁNDEZ DE FONSECA Y MONTENEGRO, capitán de las guerras de Granada, en España, casó con Dª N. Tamayo, y tuvo por hija a Dª CATALINA FERNÁNDEZ DE FONSECA, que casó con D. Pedro de Porras (o Porres), natural de Madrid, y tuvo por hijos a los siguientes, que pasaron a Indias en el año de 1558: 1. Dª ANA MARIA DE FONSECA Y PORRES, nació en Sevilla; casó en 1559, en la ciudad de Vélez, del Nuevo Reino de Granada, con D. Francisco Velázquez Pardo das Mariñas (antes lo había hecho en primeras nupcias con D. Diego Franco y, en sucesión a éste, era encomendera de Ubaza, Pare, Bocore y Cotisco) (ver PARDO DAS MARIÑAS). 2. Dª Margarita de Porres Fonseca, que casó con D. Rodrigo Pardo das Mariñas, y tuvo por hija a a. Dª Ana de Fonseca (ver más adelante). 3. Luisa de Fonseca, que casó con D. Fernando de Castro (ver CASTRO), y tuvo por hija a Dª Catalina de Castro Fonseca, que casó de primeras nupcias con D. José de Neira y Losada, y de segundas con D. Santiago Cabrero. Juan Florez de Ocáriz aparece algo confuso suministrando estos datos, principalmente por lo que respecta a varias señoras llamadas Ana de Fonseca. Habla de una Dª ANA MARIA DE FONSECA Y OLMOS, casó con Alonso López Hidalgo de Mayorga (oficial del Santo Oficio y alcalde ordinario de Santafé en 1613 y 1619, etc., que era natural de Villafranca (Toledo), con descendencia (ver LÓPEZ HIDALGO). Y existió otra Dª ANA MARIA DE FONSECA, que casó en la ciudad de los Remedios con Luis del Ángel Morales, alférez mayor de la ciudad de Zaragoza (oriundo del barrio sevillano de Triana), y tuvo por hijos a 1. Dª Francisca Ángel de Morales Fonseca. 2. D. Pedro Ángel de Morales Fonseca. 3. D. Marcos Ángel de Morales Fonseca. 4. Dª Juana Ángel de Morales Fonseca. Otros Fonseca, también de los establecidos en tierras de Andalucía llegaron a tierras colombianas. D. IÑIGO LÓPEZ DE FONSECA, hermano del comendador Fonseca, caballero de Santiago (ambos naturales de Úbeda -provincia de Jaén en España- e hijos de D. Francisco de Fonseca, el cual, con sus hermanos, litigaron su nobleza de hijosdalgo y obtuvieron ejecutoria de los Alcaldes de Hijosdalgo y Notario de Andalucía, en Granada, el 22-XII-1568), casó con Dª María Esquivel; fueron vecinos de la ciudad de Tunja en el Nuevo Reino de Granada, y tuvo por hijo a D. ANTONIO DE FONSECA, que casó con Dª Francisca de Alarcón, y tuvo por hijo a D. MIGUEL DE FONSECA; a Fr. Jerónimo de Fonseca, religioso dominico; a Dª Petronila de Fonseca; a Dª Josefa de Fonseca;a Dª Francisca de Fonseca; y a Dª Antonia de Fonseca. Casó D. Miguel con Dª María de Muxica y Figueroa, su sobrina, y tuvo por hijo a D. JUAN DE FONSECA y otros muchos hijos (ver FALCÓN en el Nuevo Reino de Granada). Sus hermanas Dª Petronila de Fonseca casó con D. José de Vargas, natural de Tunja. Dª Josefa de Fonseca casó con D. Jerónimo de Roxas, alférez mayor de la ciudad de Tunja. En la sección «Curas y Obispos» del Archivo Nacional de Colombia, aparecen muchos clérigos de este apellido. Otros autores piensan que este apellido tiene un origen extranjero: De acuerdo a cuanto informa el genealogista Piferrer, se trata de que en tiempos del rey don Alfonso VI, vinieron a España dos príncipes de la casa real de Hungría, a pelear contra los moros, llamados Pierres y Payán, los cuales eran hermanos y dieron tales pruebas de arrojo y valentía, que merecieron que el rey los premiase dándoles el lugar de Fuentesaca o Fonseca y el coto de Coutiño, en Galicia. Al repartir entre ambos hermanos estos heredamientos, ocupó Fonseca a Pierres y sus descendientes tomaron por apellido Fonseca, así como los descendientes de Payán tomaron el de Coutiño. Ocurre que, como en otros casos, no todos los genealogistas se muestran de acuerdo en el origen de este apellido: Unos la hacen originaria de Portugal, otros del rey don Ramiro II, de León, pero por lo general, son más los que admiten la versión anteriormente reseñada, es decir, la de ambos hermanos procedentes de Hungría. Esta versión la avala un genealogista e historiador, tan serio y acreditado como Fray Felipe de la Gándara. Don Pedro de Fonseca fue un eminente prelado, obispo de Sigüenza, cardenal de la Santa Iglesia del título de San Angel y legado del papa Martín V, al emperador de Constantinopla, para tratar de la unión de la Iglesia Griega con la Iglesia Católica. En este viaje le acompañó un deudo suyo, de quien procedió la casa de Fonseca que se estableció en Francia, y reconoce como tronco a don Rodrigo de Fonseca, quien casó con una dama muy principal, pariente del rey francés Francisco I. Tuvieron por descendiente a don Carlos de Fonseca, poderoso caballero del Poitu, antigua provincia de Francia. Son numerosísimos los miembros de este apellido que se han distinguido en la historia patria, lo que hace imposible citar a todos. Mencionar que don Pedro de Fonseca, que hacía el número VII de los de este linaje, obtuvo el título de marqués de Orellana, por merced del rey don Felipe III. Este apellido pasó a América donde dejaron establecidas ramás, que dieron origen a numerosas familias de este apellido.
Escudos de Armas del apellido:
De oro, con cinco estrellas de ocho rayos, de gules, puestas en sotuer. El manuscrito de OCEA-CADAVAL dice que las estrellas son de siete puntas, agregando que «se cree haber tomado esta divisa porque un caballero de esta casa, llamado Payo, había vencido cinco veces a los moros que entraban en Galicia». Este escudo de los Fonsecas se ve repetido en parte del claustro de la catedral de Santiago de Compostela, cuya primera piedra colocó el arzobispo D. Alonso de Fonseca, III de este nombre, en 1521, y cuya construcción duró cerca de setenta años, figura; en el colegio mayor de Santiago Alfeo, o de Fonseca, en cuya fachada aparece el escudo, que estuvo esmaltado, dorado con oro y pintado al óleo; las ruinas de la plaza fuerte de Monterrey, al lado de otros blasones de los Ulloa, Zúñigas, Acevedo, etc., ostentan igualmente las Armas de los Fonseca; aparecen en el sepulcro de D. Alonso de Fonseca II, en santa Ursulai de Salamanca, por él fundada; la catedral de Palencia, sede de varios obispos de este linaje, muestra sus Armas en el friso de la portada y en las claves que caen sobre el coro; en el tímpano del lado izquierdo de la puerta Norte de la catedral de Orense figuran las mismas Armas por haber sido D. Diego VI, de Fonseca, obispo de Orense de 1471 a 1484. Edificios y cuadros de Salamanca, Toledo, Sevilla y Santiago, hablan elocuentemente de este linaje, de sus ilustres figuras y de las glorias de sus cuarteles.
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El sotuer o aspa se trae a las armerías españolas por la batalla de Baeza, ganada contra los moros el día de San Andrés del Año de 1227, que es la forma de la Cruz en que estuvo este Santo Apostol en su martirio. El caballero simboliza la nobleza. En los comienzos de la Edad Moderna, era "soldado de caballería, que servía a su costa con armas y caballo". Desde el reinado de Felipe III, Caballero es el "Hidalgo de Nobleza reconocida". La casa solariega, también llamada solar, casa fuerte, casa palacio, casa torre, casona, casal, etc., es el símbolo de las antiguas libertades de los nobles, caballeros e hidalgos, notoriedad y nobleza.
