Apellido patronímico, derivado de Fruela o de Froila. Desde Asturias pasaron a Galicia, en la que alcanzaron notable preponderancia los FLÓREZ DE LOSADA, con casa solar en la villa de Castro, sobre la villa de Valdeorras, y en la cual vinieron a refundirse otras casas importantes de aquélla zona de Galicia y del Bierzo: descendían de los de la casa asturiana de Miramontes, y de ellos nos ocupamos largamente en las genealogías, donde damos razón de otras casas agregadas. Los FLÓREZ, SUÁREZ FLÓREZ Y GARCÍA FLOREZ sobresalieron en la villa de Pontevedra, donde alzaron un hermoso palacio casi frente a la iglesia de la Compañía, hoy parroquia de San Bartolomé, obteniendo ejecutoria de hidalguía en la Real Chancillería de Valladolid D. José Suárez Flórez, en 1777. La documentada extensión que dedicamos a los de la villa del Castro, con sucesores actuales también en Pontevedra, nos releva de ulteriores divagaciones, que allí se prodigan cumplidamente, debido al conocimiento que tenemos de su riquísimo archivo y a las varias temporadas pasadas por nosotros en aquella espléndida casona, donde siempre hemos sido acogidos e invitados con inolvidable deferencia. Los de la villa de Pontevedra D. JOSÉ SUÁREZ FLÓREZ, nació en Pontevedra, contrajo matrimonio con Dª María Seoane Castro, tuvo por hijos a 1. D. José Suárez Flórez, que sigue la línea. 2. Dª María Tomása Suárez Flórez, nació en Pontevedra, en 1736; casó con D. Antonio Benito García Esteve Fariña (ver GARCÍA FARIÑA), y tuvo por hijo a a. D. Francisco García Flórez, regidor perpetuo de Pontevedra, sargento mayor del regimiento provincial; casó con Dª Clara Josefa Pérez Valcárcel, y tuvo por hijo a. A. D. Francisco Javier García Flórez y Pérez, nació en San Salvador del Poyo, en las inmediaciones de la ciudad de Pontevedra, en 1785, y guardia marina en 1801. D. JOSÉ SUÁREZ FLÓREZ, que es el que ganó la ejecutoria mencionada, de la Real Chancillería De Valladolid, en el año de 1777.
Escudos de Armas del apellido:
De azur, con cinco flores de lis, de oro. Los FLORES DE LOSADA: Escudo cortado; en lo alto, las cinco flores de lis, de oro, en campo de azur, de los FLÓREZ de Miramontes; en lo bajo, en campo le gules, dos lagartos, de su color, aplastados por una losa, de plata, que son Armas le los LOSADA. Para la erección del palacio de la villa del Castro, y lo relacionado con él, ver LOSADA (LOSADA Y QUIROGA, Casa-palacio de la villa del Castro, en Valdeorras), donde quedará satisfecho el más curioso.
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. La casa solariega, también llamada solar, casa fuerte, casa palacio, casa torre, casona, casal, etc., es el símbolo de las antiguas libertades de los nobles, caballeros e hidalgos, notoriedad y nobleza.
