Por datos del archivo de D. Isidoro Millán y González-Pardo, vecino de Pontevedra, venimos en conocimiento de varios entronques de los FIGUEIRIDO con diversos linajes gallegos de abolengo, lo que nos hace sospechar que ellos eran hidalgos y reputados como tales. Hé aquí las noticias recogidas: D. JUAN DE FIGUEIRIDO, casó con Dª María Vidal y tuvo por hijo a D. BERNARDINO DE FIGUEIRIDO, que casó con Dª María Somoza y Romero; tuvo por hijo a D. MANUEL JOSE FIGUEIRIDO, que casó con Dª Teresa Coello y Mariño (hija de D. Francisco Coello y Torrado, de la casa de Asadelos, en Sta. María de Asados, cerca de Rianxo; y de Dª Juana Arias Mariño; ver TORRADO, Casas de Asados y Asadelos; ver COELLO); tuvo por hijos a 1. Dª Manuela de la Barca Figueirido, que sigue la linea. 2. D. Manuel Figueirido y Mariño, que casó con Dª Manuela Labora Varela, con descendencia. Fueron vecinos de la villa de los Baños de Cuntis. Dª MANUELA DE LA BARCA FIGUEIRIDO Y MARINO, casó con D. Melchor Ignacio López Nodal y Araujo, con descendencia (ver NODAL). Doña Manuela fue designada por su tío-abuelo D. Pedro Pío Arias Mariño, sacerdote, como sucesora en el vínculo fundado por D. Pedro Arias Mariño de Sotomayor y su esposa Dª Rosa Rosales Figueroa y Falcón, en su testamento de 20-V-1755. La designación de D. Pedro Pío, hecha en 1782, la conservó Dª Joaquina López-Nodal, hija de Dª Manuela, hasta 1825, pero en tal fecha, estimando Dª Joaquina que cabía mejor derecho a D. Manuel Figueirido su tío, (por cuanto Dª Manuela era bisnieta del fundador), Dª Joaquina le traspasó todos los derechos y bienes de la vinculación. Doña Manuela y D. Melchor tuvieron por hijos a 1. D. Pedro López-Nodal. 2. Dª Joaquina López-Nodal, que casó con D. José María González-Pardo y tuvieron por hijos, entre otros a. Dª Laureana González-Pardo y López-Nodal, nació en Sta. Eugenia de Ribeira, en una de las casas que formaban parte del vínculo. b. D. Pedro María González-Pardo y López-Nodal, que casó con Dª Rosa Añino Rodríguez.
Escudos de Armas del apellido:
El escudo, en heráldica, es el soporte físico del blasón, al centro de las armerías. En la panoplia que representa el blasón, el escudo propiamente dicho representa el escudo de los hombres de armas. Las armas son generalmente presentadas sobre un escudo pero otros soportes son posibles: una vestimenta como el tabardo del heraldo, un elemento de arquitectura como un anuncio mural, un objeto doméstico... En este caso, la forma del contorno es aquella del soporte. El escudo se materializa por la forma geométrica y sus divisiones potenciales, o mesa de espera, en la que están representadas las armas. El escudo puede tomar diferentes formas, de acuerdo al origen de su representación.
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753.
