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Tuvieron casas solares en distintos puntos de Galicia, particularmente en tierras de Limia, de Verín y de Celanova, en la provincia de Orense. EI P. Gerónimo Pardo dejó estampado lo siguiente: «Hay también en este Reyno caballeros que tienen apellido de Fidalgos, en tierra de Limia, de quien hace mención el Conde Don Pedro, en el título 68. D. N. Fidalgo dice que era natural de Limia... y tuvo a Don Ayras Vázquez, Obispo de Lisboa.» Ya hemos dejado dicho (ver ALBERGARIA) que los Fidalgo de la casa de Trarigo (feligresía de San Pedro de Carpazas, Ayuntamiento de Bande, provincia de Orense), descienden de D. Sancho Pérez, el cual era hermano del D. Arias Vázquez, mencionado por el conde D. Pedro, y obispo de Lisboa. Desde Galicia se extendieron a toda España, afirmando Juan Flórez de Ocáriz que lo mismo los HIDALGOS, que los LOPEZ HIDALGO descendían de los FIDALGO de Galicia. El P. Gándara decendía de los Trarigo. Probaron nobleza en las Ordenes de Santiago (1983, 1685, 1697, 1701, y 1924), Calatrava (1793, Alcántara (1695 y 1798), Montesa (1926) y Carlos III, por lo menos en tres ocasiones; así como también en las Reales Chancillerías de Valladolid (1517, l552, 1580, 1605 y 1624) y Granada (1643) y en la Real Chancillería de Guardias Marinas (1770). Los FIDALGO DE ARAUXO, procedieron de los SALGADO de la casa de Tamaguelos (en tierras de Viana do Bolo). Sobrino de D. Francisco de Arauxo, obispo de Segovia, fue D. Antonio Fidalgo de Arauxo, capitán de Infantería, caballero de Calatrava; lo mismo, D. Benito Fidalgo, señor de Castiñeira, su hermano, que fue padre de D. Cristóbal Mariño, oidor de la Orden de Santiago, señor de la Sierra . Los de la Casa del Perú, en Verín D. ALONSO FIDALGO casó con Dª María Estévex de Villar, señora de la casa del Perú, en Verín. Estos señores tenían sus enterramientos en la iglesia parroquia1 de Verín, en la capilla del Sto. Cristo, donde todavía se divisan las Armas de los FIDALGO, lo mismo que en algún otro blasón del templo, como decimos en la parte documental de la Heraldica de Galicia. Los actuales dueños de la casa del Perú nos dieron estas notas genealógicas, sin orden de filiación, que pueden servir para ulteriores averiguaciones: D. DOMINGO FIDALGO fue ministro del Santo Oficio y restaurador de la villa de Chaves (hoy Portugal), general de ejército; casó con Dª Francisca de Araujo y Teixeira, de quienes nació el célebre Fray Francisco de Araujo. D. ALONSO FIDALGO Y TEIXEIRA casó con Dª Catalina de Novoa y Feijoo. D. ANTONIO FIDALGO fue general del Ejército y casó con Dª Ana Francisca Soto, marquesa de Castellón. Dª BENITA FIDALGO, casó con el Marqués de la Sierra. El nombre completo de esta Dª Benita era Benita de Andrade Sotomayor Novoa y Feixoo (hija de D. Fernando de Andrade y Sotomayor y de Dª Catalina de Novoa y Feixoo). Su esposo fue el I marqués de la Sierra, D. Pedro Mariño de Lobera Lemos Sotomayor y Haro, cabo de las Milicias y gente de guerra de los distritos de Noya y Muros, maestre de campo de un Tercio de Infantería, que heredó los señoríos de sus antepasados, fue VII señor de la Sierra de Outes, y era hijo de D. Cristóbal II Mariño de Lobera Pazos y Sotomayor y de su esposa Dª Inés de Lemos Sotomayor y Haro, hija segunda de las casa de Sobrán, en cuya línea recayeron todos los estados de ella (ver MARINO DE LOBEIRA, línea de los Señores, después Marqueses, de la Sierra de Outes, etc.). D. MANUEL FIDALGO DE SOTO Y BACA, capitán de Corazas, casó con , Dª María de la Cruz. Dª MARIA FIDALGO, casó con D. Juan García Taboada. D. SEBASTIAN BENITO TABOADA, ayudante de campo, casó con Dª Adela Guiño. D. CARLOS TABOADA, casó con Dª María Rodríguez. D. ANTONIO TABOADA, casó con Dª Rosa González Guzmán. D.BENITO TABOADA, casó con Dª Benita Otero Guedella. D. FERNANDO DELGADO RAJOY, casó con Dª Manuela Taboada Otero. D. LUIS DELGADO TABOADA, casó con Dª Luisa Meiriño Delgado. Dª IRENE DELGADO MEIRINO, casó con D. Manuel Fernández Sánchez: son los dueños actuales de la casa del Perú, en la villa de Verín. Hubo en Navarra una casa principal de este apellido en la villa de Miranda de Arga, del partido judicial de Tafalla, de la que fue I. Pedro Fidalgo, natural de Miranda de Arga, que en su mujer doña Martina López, de la misma naturaleza, tuvo a II. José Fidalgo y López, natural de Miranda de Arga, que casó con doña Águeda Enríquez y Cearrote, de igual naturaleza, y procrearon estos hijos: 1º Pablo Fidalgo y Enríquez, que sigue, y 2º Pedro José Fidalgo y Enríquez, natural de Miranda de Arga, Ayudante Mayor de Guardias Españolas y Caballero de la Orden de Santiago, en la que ingresó el 4 de Mayo de 1723. III. Pablo Fidalgo y Enríquez, natural de Miranda de Arga, contrajo matrimonio con doña María Joaquina Lope-García, natural de Mañeru, del partido judicial de Estella, y fueron padres de IVER Joaquín Fidalgo y Lope-García, natural de Urgel (Lérida) y Caballero de la Orden de Carlos III, con fecha 30 de Julio de 1791.

Escudos de Armas del apellido:
En campo de azur, un lucero de oro de diez puntas . En nuestra Heráldica de Galicia aparece el lucero de los FIDALGO con ocho puntas, cuando deben de ser diez. El P. Felipe de la Gándara (2º edición, página 379 y siguiente) toma de Argote de Molina la relación de la concesión de estas Armas de los FIDALGO gallegos, el siguiente relato: «El mismo año -1312- con los demás Maestres y caballeros de las Ordenes y conquista de la villa y castillo de Tíscar, se halló el Maestre (Don Ruy Vázquez de Quiroga) y asistióles el Infante Don Pedro. Argote de Molina (Libro I capítulo 20, folio 18) en la Nobleza de Andalucía cuenta un hecho de armas de un soldado gallego, que es de las más señaladas hazañas que ha hecho español. Con las tropas del Maestre iba un soldado escudero, llamado Pedro Hidalgo, o Fidalgo. Era este castillo de Tíscar una de las mejores fuerzas que los moros tenían en España y le defendía Mohomad Andon, su señor, teniéndole muy bien guarnecido con cuatro mil y quinientos soldados. La fortificación del sitio daba a los moros confianza para su defensa. En la Corónica Arábiga que refiere a Argote, dice así: Un castillo, que a nombre Tíscar, y está en alto, que allí non pueden poner escalas, i non vos podrá decir hombre la alteza de su muro. Esto, que animaba a los contrarios, engendraban desconfianza en los nuestros. Había una peña muy alta, que sobrepuja la villa, y estaba cercana al castillo, llamada la Peña negra que, ganada esta peña, sería fácil rendir el castillo, como en efecto sucedió. Y así ordenó el Infante D. Pedro al escudero Pedro Fidalgo que asaltase un noche su peña. Hízole así este soldado, y con tanta felicidad, que la ganó matando el sólo a diez moros que la guardaban; por lo cual el Infante Don Pedro le concedió que pusiese en sus armas una estrella con diez puntas, en campo de cielo, que son las que usan sus descendientes y los de este apellido de Fidalgos, en Galicia». Variante: En campo de azur, un león rampante, de oro; bordura de gules, con cuatro castillos y cuatro aspas, todo de oro, alternando . Los de Andalucía traen: En campo de azur, un lucero de oro, de ocho puntas; bordura de gules, con diez cabezas de moros al natural. Otros traen: en campo de azur, un león rampante de oro; bordura de gules, con cuatro castillos y cuatro aspas, todo de oro, alternando.               

Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. El sotuer o aspa se trae a las armerías españolas por la batalla de Baeza, ganada contra los moros el día de San Andrés del Año de 1227, que es la forma de la Cruz en que estuvo este Santo Apostol en su martirio. La bordura simboliza protección, favor y recompensa; así mismo la cota que vestían los caballeros para la guerra y que al salir de la pelea, ostentándola manchada de sangre enemiga, eran premiados con el añadido de la bordura de escudo, como insignia de valor. La bordura también se usa para combinar armerías, con la particularidad que las armas situadas en la bordura tienen siempre carácter secundario. El caballero simboliza la nobleza. En los comienzos de la Edad Moderna, era "soldado de caballería, que servía a su costa con armas y caballo". Desde el reinado de Felipe III, Caballero es el "Hidalgo de Nobleza reconocida". La cabeza significa trofeo, valor, superioridad y despojo sangriento. Los castillos son geroglífico de grandeza, y de elevación, porque ellos exceden en hermosura, en fortaleza, y en magnitud a todos los demás edificios: denota también el asilo, y la salvaguardia.