En Cataluña hay un lugar de ese nombre, cuya fundación se atribuye a los progenitores de esta familia. En Mallorca se apellidaron Fiol y hubo dos casas en la villa de Santa María, una denominada «Son Vera» y la otra «Son Cosme». El padre Lorenzo Fiol fue religioso mercedario. Comendador de Vic y definidor general de su Orden. Murió en 1437. Fueron jurados de la ciudad y reino de Mallorca los siguientes caballeros de este linaje: Gabriel Fiol, 1489; otro Gabriel Fiol, 1647; Jaime Fiol y Miguel Fiol, 1678; otro Miguel Fiol, 1679; Nadal y Salvador Fiol, 1698. Ocuparon la dignidad política de conselleres : Pedro Fiol, de Sansellas, 1513; Sebastián Fiol, 1527; Juan y Bartolomé Fiol, 1533; Antonio Fiol, 1534; Esteban Fiol, 1549; Pedro Fiol, 1553 y Pedro Fiol, «el Mayor», 1567. Antonio Fiol murió siendo obispo de Caprea, junto a Sorrento (Italia), en 1585, y Juan Fiol fue capitán en las guerras de Cataluña en tiempo de Felipe IV. Miguel Fiol fue ciudadano militar en 1653, e Ignacio Fiol, de la Compañía de Jesús, murió mártir de los caribes, en Nueva Granada, el 7 de octubre de 1584. Bernardo Fiol, médico frenólogo, murió en 1818, y Juan Fiol, coronel de infantería, ganó las grandes cruces de San Fernando y San Hermenegildo. Bernardo Fiol y Ripoll, de «Son Cosme», fue teniente coronel de caballería, con la gran cruz de Isabel la Católica.
Escudo de Armas:
De plata, con un brazo vestido de azur moviente del flanco siniestro del escudo con un manojo de espigas en la mano.
Simbología del Escudo de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aún así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. El brazo simboliza la fortaleza.
