Apellido originario de Cataluña. Tuvo antiguo solar en la villa de Montblanc (Tarragona). El ayuntamiento de las Piles, en el partido judicial de Montblanc, pertenece a un lugar denominado Figuerola, del que acaso tomara el nombre el linaje, aunque también puede admitirse que el linaje diera nombre al citado lugar. Entre uno y otro hubo, sin duda alguna, estrecha relación, aun cuando no sea posible determinarla concretamente por los confusos datos que se conocen del origen del apellido que nos ocupa. De Cataluña pasó el apellido al maestrazgo (tras de haber asistido algunos de sus primeros caballeros a la conquista de Valencia), creando en Aragón y Valencia ramas de notoria nobleza e hidalguía. Uno de los más antiguos varones del linaje Figuerola, de que se tiene noticia cierta, lo menciona mosén Jaime Febrer en sus Trovas. Dice que era catalán y sin duda procedía del solar de Montblanc, puesto que traía el escudo de armas de éste. Añade el citado autor que ese caballero se llamaba Juan Figuerola, que era hombre valiente y acaudalado, que en la conquista de Játiva puso su bandera sobre la muralla. que pasó luego en compañía de don Pedro III de Aragón (hijo de don Jaime I «el Conquistador»), a la campaña de Orihuela, donde fue premiado, que aún lo fue más en la de Murcia, teniendo ya mucha edad, y que se volvió a Cervera de Cataluña con mucha riqueza y armado caballero.EN VALENCIA I. Juan Figuerola, natural de Valencia, que en su mujer, doña María Magdalena Claramunt, de igual natura1eza, tuvo a II. Miguel Figuerola Claramunt, natural de Valencia, marido de doña Jerónima de Borja, de la misma naturaleza, y ambos padres de III. Melchor Figuerola y Borja, natural de Valencia, y de la Orden de Montesa desde el 21 de enero de 1598. Contrajo matrimonio con doña Magdalena de Castro, y de esa unión nació IV, Miguel Figuerola y Castro, natural de Valencia, y del mismo hábito de Montesa, con fecha 22 de diciembre de 1624. Casó con doña Matilde Gamir Lapena, y tuvieron por hijo a V. Melchor Figuerola y Gamir, natural de Valencia y caballero de Montesa, ingresado en 2 de diciembre de 1654. En Cataluña florecieron también hidalgas familias del apellido Figuerola.
Escudo de Armas:
Las del solar de Montblanc: De oro, con cinco hojas de higuera de sinople puestas en sotuer. Esas mismas armas traía el caballero Juan de Figuerola, citado por mosén Jaime Febrer, que pasó de Cataluña a la conquista del reino de Valencia y se halló en la toma de Játiva y en las campañas de Orihuela y Murcia. Algunos Figuerola de los que radicaron en el maestrazgo y en Valencia usaron este otro escudo : De oro, con tres hojas de higuera de sinople, puestas en triángulo. Este escudo es exacto al que ostenta una rama del apellido «Figueras».
Simbología del Escudo de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aún así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. El esmalte sinople es el verde. Su significado es la esperanza, la abundancia y la libertad; cuantos llevan este esmalte en su escudo quedan obligados a socorrer a los labradores en general y a los huérfanos y pobres que se encuentren oprimidos. Su signo zodiacal corresponde a Mercurio; su elemento es la tierra; el día de la semana, el miércoles; su mes, mayo; su metal, el azogue; como planta, el laurel; la flor, la siempreviva y como ave, el papagayo. En los blasones de los príncipes recibe el nombre de Venus; esmeralda, en el de los títulos y sinople en los de la nobleza en general. El sotuer o aspa se trae a las armerías españolas por la batalla de Baeza, ganada contra los moros el día de San Andrés del Año de 1227, que es la forma de la Cruz en que estuvo este Santo Apostol en su martirio. El caballero simboliza la nobleza. En los comienzos de la Edad Moderna, era "soldado de caballería, que servía a su costa con armas y caballo". Desde el reinado de Felipe III, Caballero es el "Hidalgo de Nobleza reconocida". La campaña representa la punta de la espada del caballero, símbolo de la justicia que en todo momento regía sus actos, según la máxima que se grabada muchas veces en la hoja de la propia espada: "No me desciñas sin justicia ni me guardes sin honor". Los tratadistas también denominan barba a la campaña.
