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Castellano. De Espinosa de los Monteros (Burgos), desde donde se extendió por toda la Península. Probó su nobleza numerosas veces en la Orden de Santiago y en las de Calatrava, Alcántara y Carlos III. Espinosa es apellido de lugar. Sus diversas casas, creadas en los varios lugares y villas que en España se denominan Espinosa, tomaron el nombre del lugar en que radicaron, y de ahí la formación y existencia de las muchas familias que, aun ostentando un mismo apellido, proceden de solar y tronco distinto. En la villa de Espinosa de los Monteros (Burgos) hubo, en efecto, un noble y antiguo solar de Espinosa; pero otro, completamente distinto, radicó en el lugar de Espinosa de los Caballeros, del partido judicial de Arévalo (Ávila), y otros fueron creados en lugares y villas también denominados Espinosa, tomando todos por apellido el nombre de sus respectivos pueblos, y siendo éste el exclusivo origen de las diversas familias Espinosa que de esos diferentes solares dimanaron. Hay que citar a don Gaspar de Espinosa, conquistador que tomó parte en la fundación de Panamá y que ayudó económicamente a Pizarro y Almagro para la conquista del Perú. También a don Fernando Espinosa Maldonado, creado Conde del Aguila en 1.729; a don Félix Antonio Espinosa de los Monteros, Marqués de Monte Olivar en 1.762; don Jerónimo Espinosa de Contreras, Conde de Gabacao, en 1.764, don Santiago Espinosa de los Monteros, creado Barón del solar de Espinosa, en 1.791. RAMA DE GRANADA Y CATALUÑA MARQUESES DE MONTE OLIVAR Esta rama, originaria de la villa de Espinosa de los Monteros, tuvo asiento en la ciudad de Granada, y de ella descendió Gregorio Espinosa de los Monteros Aliaga y Saquero, natural de Graeada, que fue sargento mayor de dragones. En su mujer, doña Luciana de la Peña Gaitán, natural de Bujalance (Córdoba) procreó a 1º Gabriel Manuel Jacinto Espinosa de los Monteros Aliaga de la Peña Mir y Orriols, que sigue, y 2º Félix Antonio Espinosa de los Monteros Aliaga de la Peña Mir y Orriols, natural de Barcelona, capitán de infantería con destino en la ciudad y plaza de Denia, caballero de la Orden de Santiago, en la que ingresó el 22 de diciembre de 1763, y primer marqués de Monte Olivar y vizconde del Charco del Novillo por real despacho de 7 de abril de 1762. Fue hija suya a) Francisca de Paula Espinosa de los Monteros Aliaga de la Peña, segunda marquesa de Monte Olivar y vizcondesa del Charco del Novillo, que casó con su tío carnal Gabriel Manuel Jacinto, como a continuación referimos. El mayor, Gabriel Manuel Jacinto Espinosa de los Monteros Aliaga de Peña Mir y Orriols, natural de Barcelona, fue capitán de dragones, regidor perpetuo de Tortosa, diputado a Cortes, maestrante de Ronda de Carlos III con fecha de 9 de noviembre de 1780, y por su matrimonio, segundo marqués de Monte Olivar, pues casó con su sobrina carnal doña Francisca de Paula Espinosa de los Monteros Aliaga de la Peña Fresnedilla García Palomo, por su propio derecho segunda marquesa de Monte Olivar, vizcondesa del Charco del Novillo y señora de la villa de Crespiá, del partido judicial de Figueras (Gerona), e hija de su hermano Félix Antonio Espinosa de los Monteros. EN VALENCIA De la ciudad de Valencia fue Antonio Lamo de Espinosa y Palavicino, maestrante de Valencia, que falleció en la citada ciudad el 15 de junio de 1895. Estuvo casado este caballero con doña Virgilia de la Cárcel y Marcilla, y fue su segunda hija doña Isabel María Lamo de Espinosa y de la Cárcel, que nació en Valencia el 26 de diciembre de 1865, y casó en la misma capital, en la parroquia de San Nicolás, eI 25 de mayo de 1893, con Enrique Antonio Fernández de Córdova e Iranzo. Los de este apellido en Galicia fueron señores de varias casas: la de Bóveda de Limia, cuyo dueño, D. Juan Nicolás de Espinosa y Feijoo Barros y Sotelo, regidor partido de Orense y caballero de Santiago, fue agraciado con el Título de marqués de Bóveda de Limia, en 1701; la de Cascaxide (feligresía de Escuadro, ayuntamiento de Silleda, partido de Lalín), que emparentó con los ARIAS DE LA MAZA al contraer matrimonio D. Alfredo Espinosa, su dueño, con Dª Jesusa Arias de la Maza; y los de Sta. María de Soutolongo (ayuntamiento de Lalín), donde existen dos casas, que en otro tiempo formaban el mismo solar de los Espinosa: en ambas aparecen el escudo recogido en H. de G., ESPINOSA-2, aunque en una de las dos casas se encuentra muy deteriorado, por hallarse expuesto hacia el Vendaval; y bien conservado en la otra, con una leyenda en la que todavía se puede leer: Los INFANCONES DE SOTOLONGO-1616 y también FUE CASA DE ESCRIBANOS. En la primera de estas dos casas existe otro escudo en la fachada que da a la solaina y el cual, a los elementos indicados, une otros que damos como blasón de los marqueses de Bóveda de Limia. Los ESPINOSA DE LOS MONTEROS, de origen castellano, aparecen en el Porriño y en Mañufe, en la provincia de Pontevedra; son descendientes de los ARIAS DE SAAVEDRA, del Porriño, y entroncaron con los PATIÑO, al casar Dª María del Pilar Patiño, hermana del V Duque de Patiño, con D. Joaquín Espinosa de los Monteros. La llamada casa de Patiño, en el Porriño, ostenta el blasón reseñado en nuestro Tomo I, ESPINOSA-1. De dichos ESPINOSA DE LOS MONTEROS descienden los Espinosa Rodríguez, de Vigo. D. FRANCISCO ESPINOSA, natural de Orense, y su regidor perpetúo, casó con Dª Francisca Barros Sotelo, natural de Monterrey; tuvo por hijo a D. NUÑO DE ESPINOSA Y BARROS natural y regidor partido de Orense, sargento mayor; casó con Dª Ana Feijoo, natural y señora de la casa de Bóveda de Limia (partido de Allariz); tuvo por hijos a 1. D. Juan Nicolás Espinosa y Feijoo, que sigue la línea.. 2. D. Antonio de Espinosa y Feijoo, natural y regidor partido de Orense, caballero de Santiago en la misma fecha que su hermano D. Juan (a veces se le suele llamar Jacinto). D. JUAN NICOLAS DE ESPINOSA Y FEIJOO, natural de Orense, maestre de campo de un Tercio de Infantería, señor de la casa de Bóveda de Limia; y caballero de Santiago desde 30-IV-1694, y regidor de Orense. Marqués de la Bóveda de Limia desde 1701.

Escudo de Armas:
Las primitivas del solar de la villa de Espinosa de los Monteros: De oro, con un espino de sinople, arrancado y frutado de gules. Estas armas fueron después modificadas y acrecentadas en la siguiente forma: De oro, con un árbol o espino de sinople que tiene el tronco, cargado de un escudete de gules con un castillo de plata. De las ramas del árbol penden, a cada lado del tronco, tres llaves de azur. Los barones del solar de Espinosa, descendientes de la casa de la villa de Espinosa de los Monteros, ostentan esas últimas armas, pero con las modificaciones que se indican : De plata, con el árbol de sinople terrasado de lo mismo y, pendientes de sus ramas, dos llaves de oro, una a cada lado del tronco. El jefe de azur con un corazón rojo, al natural, sumado de una cruz de oro y acompañada a la diestra de dos soles de oro, y, a la siniestra, de un creciente de plata. La rama de los marqueses de Monte Olivar, dimanada también del solar de la villa de Espinosa de los Monteros, tiene ese mismo escudo, pero sin el jefe y las piezas que en éste figuran. En cambio, pintan una bordura de azur con ocho cruces de Jerusalén, de plata. Los Espinosa que radicaron en la ciudad de Valencia usaron estas otras armas: Escudo partido : 1º, de gules, con una cruz de oro cargada en los brazos de cuatro flores de lis de azur y en el centro, de una venera de sinople, que es del apellido «Lamo», y 2º, de azur, con un espino de sinople y, brochante sobre el todo, una banda de plata, acompañada, en lo alto, de tres llaves de oro, y en lo bajo, de una rosa de su color. Bordura de plata con siete estrellas de gules, que es de Espinosa. Los de Soutolongo: Escudo partido: 1ª partición, de gules, con una torre de oro, y sobre ella tres lises, de oro, mal ordenadas. Los de Sotolongo y los marqueses de Bóveda de Limia: En campo de azur, un sable, de plata, punta hacia arriba, puesto en situación de contrabando, acompañado en lo alto de una cruz llana, de oro, y en lo bajo, de una venera, del mismo metal.

Simbología del Escudo de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aún así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. El esmalte sinople es el verde. Su significado es la esperanza, la abundancia y la libertad; cuantos llevan este esmalte en su escudo quedan obligados a socorrer a los labradores en general y a los huérfanos y pobres que se encuentren oprimidos. Su signo zodiacal corresponde a Mercurio; su elemento es la tierra; el día de la semana, el miércoles; su mes, mayo; su metal, el azogue; como planta, el laurel; la flor, la siempreviva y como ave, el papagayo. En los blasones de los príncipes recibe el nombre de Venus; esmeralda, en el de los títulos y sinople en los de la nobleza en general. La banda significa el tahalí del caballero, y la banda que traían atravesada del hombro diestro al flanco siniestro, y por eso se expresa en esta situación en el escudo, habiéndola puesto por armas muchos de los que fueron a las cruzadas, según el color con que se distinguían las naciones. La bordura simboliza protección, favor y recompensa; así mismo la cota que vestían los caballeros para la guerra y que al salir de la pelea, ostentándola manchada de sangre enemiga, eran premiados con el añadido de la bordura de escudo, como insignia de valor. La bordura también se usa para combinar armerías, con la particularidad que las armas situadas en la bordura tienen siempre carácter secundario. El brazo simboliza la fortaleza. Los castillos son geroglífico de grandeza, y de elevación, porque ellos exceden en hermosura, en fortaleza, y en magnitud a todos los demas edificios: denota también el asilo, y la salvaguardia. La luna o creciente, en las armerías, se ha tenido por buen agüero, y presagio de grandeza, como se dice del sueño de Milon, hijo de Guillermo, Conde de Borgoña, a quien la noche antes de ser electo Papa, con el nombre de Calixto II, en el año 1119, se le representó en sueños un ángel, que le ponía una luna (creciente) baxo de sus rodillas, advirtiéndole, como sucedió después, que sería el Jefe de la Iglesia Universal. Los hebreos celebran las fiestas que llamaron Neomenías (en recuerdo de su pasado pastoril), y entre los árabes es distintivo de poder y de nobleza. Carlos I instituyó, en la ciudad de Mesina, la Orden Militar del Creciente, y sus caballeros y algunos de sus descendientes cargaron los crecientes en sus armas. La cruz es una pieza honorable, que representa la espada del caballero, dándose en Armería al combatiente que sacaba la espada teñida de sangre de sus enemigos. Del tiempo de las cruzadas quedaron algunas familias con la cruz por armas, para denotar que habían estado en ellas. La casa solariega, también llamada solar, casa fuerte, casa palacio, casa torre, casona, casal, etc., es el símbolo de las antiguas libertades de los nobles, caballeros e hidalgos, notoriedad y nobleza.