Algunos tratadistas confunden este apellido con los de Cano y Lazcano, pero es distinto, como puede verse en sus respectivas informaciones. Autorizados genealogistas hablan de tres casas de Elcano, sitas en tierras de Aya, del partido judicial de Azpéitia (Guipúzcoa), y afirman que las tres tuvieron el mismo origen, aunque difieren, no obstante, en los blasones. Una de esas casas de tierra de Aya se llamó Elcano-Barrena, y de ella debió proceder la familia López del Cano, de la villa de Peñacerrada, en Álava, como lo indican sus armas. Otra casa hubo en la jurisdicción de la villa de Guetaria, del mismo partido de Azpéitia, de reconocida nobleza, de la que fue descendiente el famoso navegante Juan Sebastián Elcano, natural de Guetaria. Es corriente apellidar a este ilustre marino Juan Sebastián del Cano, y así se ve escrito en muchas historias y biografías, pero su verdadero apellido era Elcano, porque este era el nombre de la casa solar y linaje a que pertenecía. En Navarra hubo también casa y palacio de Elcano, en el lugar de Elcano (cuyo nombre tomó), del Ayuntamiento de Egües y partido judicial de Aoiz. Algunas líneas de ese palacio se apellidaron Delcano y Cano.
Escudos de Armas del apellido:
La casa llamada Elcano-Barrena, de Aya: De plata, con tres fajas de azur, y bordura de ocho piezas, cuatro de oro, con un lobo pasante de sable, y cuatro de gules, con una estrella de oro. Estas mismas armas tiene en el segundo cuartel de su escudo partido, la familia López del Cano de la villa de Peñacerrada, en Álava. También consta ese mismo escudo en certificación dada en Madrid el 3 de Febrero de 1642, por Jerónimo de Villa, a petición de Gabriel de Elcano, vecino de la villa de Anzuola (Guipúzcoa) y descendiente de la casa de Elcano-Barrena; pero tal blasón lo organiza, no sabemos con qué fundamento, en escudo cuartelado, con las armas que el Emperador Carlos V concedió al glorioso navegante Juan Sebastián Elcano, de la casa de Guetaria, en premio de sus servicios y por Real cédula dada en Valladolid el 20 de Marzo de 1523. ¿Es que Jerónimo de Villa consideraba que la casa de Elcano, de Guetaria, procedía de la de Elcano-Barrena, y por eso unió, en escudo cuartelado, a las armas de la última, las especiales que Carlos V concedió a Juan Sebastián Elcano? Ni aun admitiendo esa suposición, se explica la unión que de ambos blasones hizo en un mismo escudo el citado tratadista y Rey de Armas, porque las armas concedidas por Carlos V al famoso navegante eran únicas para éste, sus hijos y descendientes, y no para todos los que se apellidaran EIcano. A más de esto, es de tener en cuenta que Francisco Lozano afirma que las armas que ostentó la casa de Elcano, de Guetaria, son estas: Escudo cuartelado: 1º y 4º, de azur, con una estrella de oro, 2º y 3º, de plata, con tres panelas de sinople puestas en triángulo. Estas armas, como se ve, son muy distintas de las que trajo la casa de Elcano-Barrena. Las armas especiales que Carlos V concedió a Juan Sebastián Elcano por la Real cédula anteriormente citada, se organizan así: Escudo cortado: La partición alta, de gules, con un castillo de oro, y la partición baja, de oro, con dos palos de canela puestos en sotuer, acompañados en los flancos y en punta, de tres nueces moscadas, y orlado de doce clavos de especería, todas estas figuras de gules. La casa-palacio del lugar de Elcano, en Navarra, tiene las mismas armas que describimos en la información del apellido Cano. En campo de plata, tres fajas de azur, bordura componada de ocho piezas: cuatro de oro con un lobo pasante de sable y cuatro de gules con una estrella de oro. Otros traen: escudo cuartelado: 1.° y 4.°, en campo de azur, una estrella de oro, y 2.° y 3.°, en campo de plata, tres panelas de sinople bien ordenadas. El Emperador D. Carlos I concedió, por privilegio dado en Valladolid, a 20 de marzo de 1523, el siguiente escudo de armas al célebre navegante Juan Sebastián Elcano; escudo cortado: l.º, en campo de gules, un castillo de oro, y 2.°, en campo de oro, dos palos de canela puestos en sotuer, acompañados a los lados y en punta de tres nueces moscadas y orlado de doce clavos de especiería, todo ello de gules. Por timbre lleva un mundo circundado de una cinta de esta leyenda: «Primus circundedisti me.»
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aún así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. El esmalte sinople es el verde. Su significado es la esperanza, la abundancia y la libertad; cuantos llevan este esmalte en su escudo quedan obligados a socorrer a los labradores en general y a los huerfanos y pobres que se encuentren oprimidos. Su signo zodiacal corresponde a Mercurio; su elemento es la tierra; el día de la semana, el miercoles; su mes, mayo; su metal, el azogue; como planta, el laurel; la flor, la siempreviva y como ave, el papagayo. En los blasones de los principes recibe el nombre de Venus; esmeralda, en el de los títulos y sinople en los de la nobleza en general. El ala representa a las alas del águila, simbolizando la libertad, dada sus ansias de volar y surcar los cielos. El sotuer o aspa se trae a las armerías españolas por la batalla de Baeza, ganada contra los moros el día de San Andrés del Año de 1227, que es la forma de la Cruz en que estuvo este Santo Apóstol en su martirio. La bordura simboliza protección, favor y recompensa; así mismo la cota que vestían los caballeros para la guerra y que al salir de la pelea, ostentándola manchada de sangre enemiga, eran premiados con el añadido de la bordura de escudo, como insignia de valor. La bordura también se usa para combinar armerías, con la particularidad que las armas situadas en la bordura tienen siempre carácter secundario. Los castillos son geroglífico de grandeza, y de elevación, porque ellos exceden en hermosura, en fortaleza, y en magnitud a todos los demas edificios: denota también el asilo, y la salvaguardia. La casa solariega, también llamada solar, casa fuerte, casa palacio, casa torre, casona, casal, etc., es el símbolo de las antiguas libertades de los nobles, caballeros e hidalgos, notoriedad y nobleza.
