Estos dos apellidos son modalidades de un mismo linaje, que tuvo su primitivo solar en el lugar de Eguilaz (cuyo nombre tomó), del Ayuntamiento de San Millán y partido judicial de Vitoria. Ramas dimanadas de ese solar se extendieron por otros pueblos de Álava, fundando nuevas casas con el apellido Eguiluz en el lugar de Lezama, del partido judicial de Amurrio; en el lugar de Abecia, del Ayuntamiento de Urcabuzztaiz, del mismo partido, y a la que perteneció Francisco de Eguiluz y Eguiluz, Caballero de la Orden de Santiago, ingresado el 10 de Mayo de 1655; en la villa de Salinas de Añana, del partido de Vitoria, de la que procedió Juan de Eguiluz y Cárcamo Barrasa, Caballero de la Orden de Alcántara, con fecha 1621; en la villa de Subijana de Morillas, del mismo partido de Vitoria, de la que fue Baltasar de Eguiluz y del Bateo, Caballero de la Orden de Santiago, en la que ingresó el 19 de Agosto de 1661; en la ciudad de Vitoria y en el valle de Oquendo. Juan de Eguilaz, vecino de Berrosterrieta, en el partido de Vitoria, ganó sentencia de hidalguía el 14 de Julio de 1554; Juan y Domingo de Eguiluz, vecinos del lugar de Andagoya, del Ayuntamiento de Cuartango, en el mismo partido de Vitoria, hicieron probanza ad perpetuam rei memoriam. Procedían de Juan Ortiz de Eguiluz, natural del lugar de Belunza, Ayuntamiento de Urcabuztaiz y partido judicial de Amurrio. Otro expediente de hidalguía siguió Ignacio Díaz de Eguiluz, vecino de Oyardo, lugar del mismo Ayuntamiento de Urcabuztaiz, para avecindarse en Saracho. Ganó Real provisión en la Chancillería de Valladolid, el 21 de Febrero de 1799. Otras ramas apellidadas Eguiluz, pasaron a Vizcaya y Guipúzcoa. En Guipúzcoa se estableció una en Fuenterrabía, fundando una nueva casa. En Navarra radicaron igualmente ramas apellidadas Eguilaz, y originarias del primitivo solar alavés. Una tuvo casa en el lugar de Ubago, del Ayuntamiento de Mendaca y partido de Estella, y otra en la villa de Desojo, del mismo partido, que se apellidó Sanz de Eguilaz. La casa de Eguilaz del Municipio alavés de Lezama, lleva, entre otros títulos, los de Marqués de Santa Gabina, concedido el 10 de Mayo de 1724; Marqués de Valdemoro, creado el 8 de Octubre de 1668; Conde de Olmedosa desde el 5 de Diciembre de 1826, y la Baronía de Alcira, concedida el 11 de Febrero de 1597. Vasconavarro.
Escudos de Armas del apellido:
Las primitivas del lugar de Eguilaz en Álava: De oro, con una encina de sinople, y dos lobos de sable cebados de gules (o sea con corderos rojos en la boca) y atravesados a su tronco. Estas mismas armas usó la casa del lugar de Ubago, en Navarra, y originaria de la del lugar de Eguilaz. En cambio, los Sanz de Eguilaz, de la villa de Desojo (Navarra), también originarios del primitivo solar alavés, tienen en su escudo cinco flores de lis, según consta en la Nobleza Executoriada de Navarra, pero sin indicar los esmaltes. La casa de Lezama usó las mismas armas del solar de Eguilaz, pero según varios autores, ostentó también estas otras: De gules, con una cruz griega de oro, acompañada en lo alto, de una venera de oro, y en lo bajo, de otra venera de plata. Divisa: «Crux inter conchas», puesta en letras de oro sobre un volante de gules. Los Eguiluz de Vizcaya usaron las mismas armas del primitivo solar de Eguilaz, en Álava, pero algunos las acrecientan, según el Doctor Labayru, con una bordura de gules con ocho sotueres de oro, poniendo en la encina de sinople bellotas de oro. Otros Eguiluz en Vizcaya, ostentan escudo cortado: 1º, de plata, con una caldera de sable fajada de oro y gringolada de sinople, y 2º, también de plata, con un lobo pasante de sable. Así lo atestigua Pedro Lezcano. Según Baños de Velasco, hay también Eguiluz en Álava que usan este escudo cuartelado: 1º y 4º, de plata, con una caldera de sable fajada de oro, y 2º y 3º, de oro, con dos lobos de gules. Jerónimo de Villa afirma que en la ciudad de Vitoria tuvo asiento otra familia Eguiluz, que traía estas armas: De oro, con una torre de su color y un hombre armado, de plata, delante de su puerta y puesto todo en ondas de agua de azur y plata. La casa de Eguiluz de Fuenterrabía (Guipúzcoa), sita en la calle de Juan de Laborda, número 3, y originaria de Álava, tiene el siguiente escudo cuartelado: "1º, una rosa inscrita en un círculo en lo alto del campo, y bajo ella un billete o rectángulo; 2º y 3º, partidos llevando la derecha llena de fajas onduladas y la izquierda con una cruz potenzada, y 4º, cortado en faja, llevando en lo alto un castillo y un león rampante puestos en faja, y en lo bajo cuatro bandas. Orla, general, con ocho lunas colocadas en los cuatro ángulos y los cuatro centros, y ocho aspas interpoladas." Sobre este escudo hay un volante que dice: Generatio Reg Esp Benedicetur, y debajo otro con esta leyenda: De los Ordenes de Fuenmayor. Así las describe Juan Carlos de Guerra. Otros Eguiluz en Guipúzcoa, tienen: Escudo cuartelado: 1º y 4º; de plata, con un lobo de sable andante, y 2º y 3º, de oro, con un caldero de azur, y bordura, para estos dos cuarteles, de gules, con ocho sotueres de oro. Miguel de Salazar describe este otro escudo como propio de los Eguilaz: De gules, con tres panelas de oro, y moviente del flanco siniestro, un brazo con armadura de plata empuñando una espada desnuda del mismo metal, que cae sobre las panelas. En campo de gules, una cruz de plata entre dos veneras del mismo metal.
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aún así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. El esmalte sinople es el verde. Su significado es la esperanza, la abundancia y la libertad; cuantos llevan este esmalte en su escudo quedan obligados a socorrer a los labradores en general y a los huerfanos y pobres que se encuentren oprimidos. Su signo zodiacal corresponde a Mercurio; su elemento es la tierra; el día de la semana, el miercoles; su mes, mayo; su metal, el azogue; como planta, el laurel; la flor, la siempreviva y como ave, el papagayo. En los blasones de los principes recibe el nombre de Venus; esmeralda, en el de los títulos y sinople en los de la nobleza en general. El agua es símbolo de sabiduría ilustrada, de ánimo virtuoso, pudiendo también simbolizar extensión de dominio, así como el principio de todas las cosas y la regeneración del tiempo. El ala representa a las alas del águila, simbolizando la libertad, dada sus ansias de volar y surcar los cielos. La armadura es símbolo de defensa y seguridad. El sotuer o aspa se trae a las armerías españolas por la batalla de Baeza, ganada contra los moros el día de San Andrés del Año de 1227, que es la forma de la Cruz en que estuvo este Santo Apóstol en su martirio. El sotuer o aspa se trae a las armerías españolas por la batalla de Baeza, ganada contra los moros el día de San Andrés del Año de 1227, que es la forma de la Cruz en que estuvo este Santo Apóstol en su martirio. La banda significa el tahalí del caballero, y la banda que traían atravesada del hombro diestro al flanco siniestro, y por eso se expresa en esta situación en el escudo, habiéndola puesto por armas muchos de los que fueron a las cruzadas, según el color con que se distinguian las naciones. La bellota simboliza la fuerza y la expansión. Los billetes simbolizan la sabiduría dedicada a la defensa de la verdad, pues denotaban virtuosidad y honradez, ya que de cualquier lado que se vuelvan siempre quedan derechos. Para otros constituye un símbolo de franqueza, por recordar las piedras o fitas con las que se dividían los términos jurisdiccionales. La bordura simboliza protección, favor y recompensa; así mismo la cota que vestían los caballeros para la guerra y que al salir de la pelea, ostentándola manchada de sangre enemiga, eran premiados con el añadido de la bordura de escudo, como insignia de valor. La bordura también se usa para combinar armerías, con la particularidad que las armas situadas en la bordura tienen siempre carácter secundario. El brazo simboliza la fortaleza. Las calderas, en armería, eran la señal de "Rico hombre" en España, simbolizando la abundancia. Los castillos son geroglífico de grandeza, y de elevación, porque ellos exceden en hermosura, en fortaleza, y en magnitud a todos los demas edificios: denota también el asilo, y la salvaguardia. El cordero es el símbolo de la insigne y militar Orden del Toisón de oro, instituida por Felipe II en 1429, y lo llevaron en sus escudos sus caballeros y descendientes. La cruz es una pieza honorable, que representa la espada del caballero, dándose en Armería al combatiente que sacaba la espada teñida de sangre de sus enemigos. Del tiempo de las cruzadas quedaron algunas familias con la cruz por armas, para denotar que habían estado en ellas. Los calderos servían para el manejo de vituallas. Eran antiguamente la marca de ricohombre en España. Viene su origen del pendón y calderas que entregaban los reyes a aquellos magnates que consideraban Grandes del Reino, teniendo entre sus facultades privativas, la de levantar y sostener tropas a sus expensas. Se asocia siempre a la idea de poder y riqueza. La casa solariega, también llamada solar, casa fuerte, casa palacio, casa torre, casona, casal, etc., es el símbolo de las antiguas libertades de los nobles, caballeros e hidalgos, notoriedad y nobleza.
