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Apellido de origen vasco, de Vizcaya, con casa solar en la villa de Rigoitia. Otra casa hubo en la anteiglesia de Mañaria, de la Merindad de Durango.
Pasaron a Guipúzcoa, estableciéndose en la villa de Aizarnazábal y en el lugar de Ibarra, de la jurisdicción de Tolosa. También tuvo casas solares en las villas de Amasa y Ezquioga (Guipúzcoa). Pasaron a Argentina, Estados Unidos, México y Uruguay.
En el rol de oñacinos y gamboínos es citado Pero Ibáñez de Echezarreta, acemilero, conductor de dinero para pagar a los guipuzcoanos las pensiones asignadas sobre la Real Tesorería de Navarra en 1331.
Juan de Echezarreta y Escala probó su hidalguía ante la Justicia ordinaria de la villa de Ezquioga (Guipúzcoa) en 1773. Era hijo de Tomás de Echezarreta y Urbistondo, bautizado en Ezquioga el 3 de Marzo de 1685, y de Ana de Estala; nieto paterno de Martín de Echezarreta y de María Juana de Urbistondo y nieto materno de José de Estala y de Magdalena de Goitia.
El citado Juan casó con Josefa de Aizpe-Urrutia y Osinalde (hija de Juan de Aizpe- Urrutia y de Juana de Osinalde), y fueron padres de Petronila, José Miguel y Tomás de Echezarreta y Aizpe-Urrutia; el último de los cuales casado con María de Aizpuru y Madinabeitia (hija de Juan Ignacio de Aizpuru y de María Bautista de Madinabeitia), tuvo a José y María Josefa de Echezarreta y Aizpuru.
Probaron su hidalguía ante las Juntas Generales de Guipúzcoa y sus Justicias ordinarias: Domingo de Echezarreta, vecino de Cestona, en 1623; Domingo de Echezarreta, natural de Gaviria y vecino de Idiazábal, en 1654; Domingo y Miguel de Echezarreta, vecinos de Idiazábal, en 1694; Juan Ignacio de Echezarreta, natural de Ezquioga y vecino de Gaviria, en 1769; Juan de Echezarreta, vecino de Ezquioga, en 1774, y Martín Cruz de Echezarreta, vecina de Zumárraga, en 1830.
EN GUIPUZCOA
Natural de la villa de Ezquioga (Guipúzcoa) fue:
I. Martín Ignacio de Echezarreta, donde fue Regidor en 1725 y 1736. Testó en Ezquioga el 15 de Abril de 1746. Contrajo matrimonio con Lorenza de Lasa, natural de Ezquioga, naciendo de esta unión:
II. Juan de Echezarreta y Lasa, bautizado en Ezquioga el 29 de Julio de 1707, donde figura en los Padrones de Nobleza como Alcalde en 1748, Teniente de Alcalde en 1752 y Regidor en 1757. Testó en Ezquioga el 13 de Septiembre de 1780, donde había casado el 2 de Marzo de 1738 con María de Aranzadi y Ugarte, bautizada en Ezquioga el 9 de Enero de 1713 (hija de Juan de Aranzadi y de María Magdalena de Ugarte, ambos naturales de Ezquioga). De este enlace nació
III. Lorenza de Echezarreta y Aranzadi, bautizada en Ezquioga el 13 de Junio de 1741, donde casó el 15 de Noviembre de 1762 con Francisco de Aramburu y Zaldúa, bautizado en la villa de Zumarraga, en Guipúzcoa, el 5 de Junio de 1740 (hijo de Francisco Javier de Aramburu y Alzola y de Francisca de Zaldúa y Alzola, naturales de Zumarraga). Fueron padres de
IV. Juan Martín Antonio de Aramburu y Echezarreta, bautizado en Zumarraga el 30 de Septiembre de 1767, donde fue Alcalde en varias ocasiones y Caballero de la Orden de Santiago, en la que ingresó en 1830.
EN VIZCAYA
De la casa de la anteiglesia de Mañaria fue:
I. Domingo de Echezarreta, que contrajo matrimonio con María Pérez de Capanagagoitia, naciendo de esta unión:
II. Domingo de Echezarreta y Pérez de Capanagagoitia, bautizado en Mañaria el 14 de Febrero de 1601, fue Regidor de la villa de Durango en 1657, donde casó el 7 de Febrero de 1628 con María Martínez de Usabal y Hercilla, bautizada en Durango el 17 de Marzo de 1602 (hija de Juan de Usabal y de María Pérez de Hercilla). De este enlace nació III. Joaquín de Echezarreta y Usabal, bautizado en Durango el 26 de Julio de 1634, donde fue Síndico General en 1664. Testó en Durango en 1710, donde había casado el 27 de Diciembre de 1660 con Ana de Olasarri y Aostoa, bautizada en Durango el 28 de Octubre de 1638 (hija de Martín de Olasarri y de Ana de Aostoa, ambos naturales de Durango). Fueron padres de
IV. Nicolás de Echezarreta y Olasarri, bautizado en Durango el 5 de Diciembre de 1673 y Caballero de la Orden de Santiago, en la que ingresó el 22 de Agosto de 1729. Casó con María Nicolasa de Esterripa y Aranguren, natural de Durango (hija de Nicolás de Esterripa y de Nicolasa de Aranguren, naturales de Durango). De esta unión nació
V. José Joaquín de Echezarreta y Esterripa, nacido en Cádiz en 1733 y fallecido en Durango el 25 de Septiembre de 1818. Había contraído matrimonio el 23 de Junio de 1755 con María Ana de Arribi y Olaeta, natural de Durango (hija de Diego de Arribi, natural de Durango, y de Teresa de Olaeta y Uria, natural del valle de Orozco, en Vizcaya). Fueron padres de
1. Francisco de Echezarreta y Arribi, bautizado en Durango el 5 de Octubre de 1777, que ingresó en la Real Compañía de Guardias Marinas en 1795.
2.º José de Echezarreta y Arribi, que sigue la línea.
VI. José Joaquín de Echezarreta y Arribi, que casó el 28 de Julio de 1800 con Segunda Marcelina Hurtado de Amézaga y Llamas, naciendo de esta unión:
1.º Ramón de Echezarreta y Amézaga, bautizado en Durango el 23 de Enero de 1808, que contrajo matrimonio el 15 de Enero de 1844 con Maximiliana de Jáuregui y Elguezabal. De este enlace nacieron:
a) Angeles de Jáuregui y Echezarreta, que casó el 11 de Mayo de 1870 con José de Arroita Jáuregui y Arguinzoniz, con descendencia.
b) Isabel de Jáuregui y Echezarreta.
c) Obdulia de Jáuregui y Echezarreta, casada dos veces: la primera con Ramón de Arana y la segunda con Luis Ortiz de Zárate.
d) Jesusa de Jáuregui y Echezarreta.
e) María de Jáuregui y Echezarreta, mujer de Nicasio de Beristain y Andonaegui. 2. Segunda de Echezarreta y Amézaga, casada el 28 de Diciembre de 1826 con Jacinto de Romarate y Salamanca, Señor de la Torre de la Puente, de Sodupe (Güeñes-Vizcaya).

Escudos de Armas del apellido:
Escudo en mantel: 1º, de oro, con un árbol de sinople frutado de gules; 2º, de gules, con un lobo de su color, y 3º, o manteladura, también de gules, con una cruz de plata. Así las traen en Vizcaya. La casa de la villa de Ibarra: Partido: 1º, cuartelado, con un caldero en los cuarteles primero y cuarto, y un pájaro andante en los cuarteles segundo y tercero, y 2º, un árbol con dos jabalíes empinados al tronco y otro jabalí atravesado al mismo sobre las cabezas de los dos anteriores. Así las describe Juan Carlos de Guerra, pero no indica los esmaltes. El mismo autor manifiesta que el escudo primitivo se reducía a dos calderas y dos grajos con picos de gules y patas de oro, según una ejecutoria de Navarra de 1569. La casa de Echezarreta de la villa de Aizarnazábal: "Escudo cortado por ondas de agua. En el jefe, un árbol puesto en medio de dos panelas. En punta una torre ancha." Así las describe el autor citado, pero omite también los esmaltes. La casa de Zumaya: Cuartelado: 1º, las armas anteriores de Echezarreta; 2º, las de Zumaya; 3º, las de Arteaga de Zumaya, y 4º, las de Oraá de Zumárraga. La casa de San Sebastián, sita en la parroquia de San Vicente y denominada Echezarreta-Cruzat: Cuartelado: 1º y 4º, cuartelados también: primero y cuarto, una graja andante, y segundo y tercero, una caldera. Los cuarteles 2º y 3º, tres bandas de gules cargadas de armiños, y bordura con cuatro cruces potenciadas de Jerusalén.

Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aún así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte sinople es el verde. Su significado es la esperanza, la abundancia y la libertad; cuantos llevan este esmalte en su escudo quedan obligados a socorrer a los labradores en general y a los huerfanos y pobres que se encuentren oprimidos. Su signo zodiacal corresponde a Mercurio; su elemento es la tierra; el día de la semana, el miercoles; su mes, mayo; su metal, el azogue; como planta, el laurel; la flor, la siempreviva y como ave, el papagayo. En los blasones de los principes recibe el nombre de Venus; esmeralda, en el de los títulos y sinople en los de la nobleza en general. El agua es símbolo de sabiduría ilustrada, de ánimo virtuoso, pudiendo también simbolizar extensión de dominio, así como el principio de todas las cosas y la regeneración del tiempo. Los armiños, en heráldica, simbolizan la inclinación que tienen los hombres a viajar por tierra y mar; propensión que se atribuye a los Bretones. También representa la Pureza. El uso de traer los armiños por forros en sus vestidos, los Gobernadores y personas de representación, dió motivo a algunos heraldos para tener los armiños por símbolo de Dignidad. Fernando V, rey de Aragon, cuando echó de Calabria al duque de Lorena, descubierta la conspiración del príncipe de Resana, instituyó una órden de caballería llamada del Armiño, dando a sus caballeros un collar de oro con un armiño pendiente, y por divisa el epígrafe "Malo mori quam faedari", para mostrar a los caballeros de dicha órden que primero se debe morir que faltar a la fidelidad de su príncipe. La banda significa el tahalí del caballero, y la banda que traían atravesada del hombro diestro al flanco siniestro, y por eso se expresa en esta situación en el escudo, habiéndola puesto por armas muchos de los que fueron a las cruzadas, según el color con que se distinguian las naciones. La bordura simboliza protección, favor y recompensa; así mismo la cota que vestían los caballeros para la guerra y que al salir de la pelea, ostentándola manchada de sangre enemiga, eran premiados con el añadido de la bordura de escudo, como insignia de valor. La bordura también se usa para combinar armerías, con la particularidad que las armas situadas en la bordura tienen siempre carácter secundario. La cabeza significa trofeo, valor, superioridad y despojo sangriento. Las calderas, en armería, eran la señal de "Rico hombre" en España, simbolizando la abundancia. La cruz es una pieza honorable, que representa la espada del caballero, dándose en Armería al combatiente que sacaba la espada teñida de sangre de sus enemigos. Del tiempo de las cruzadas quedaron algunas familias con la cruz por armas, para denotar que habían estado en ellas. Los calderos servían para el manejo de vituallas. Eran antiguamente la marca de ricohombre en España. Viene su origen del pendón y calderas que entregaban los reyes a aquellos magnates que consideraban Grandes del Reino, teniendo entre sus facultades privativas, la de levantar y sostener tropas a sus expensas. Se asocia siempre a la idea de poder y riqueza. La casa solariega, también llamada solar, casa fuerte, casa palacio, casa torre, casona, casal, etc., es el símbolo de las antiguas libertades de los nobles, caballeros e hidalgos, notoriedad y nobleza.