En el lugar de Echalaz (cuyo nombre tomó) del Ayuntamiento de Egües y partido judicial de Aoiz (Navarra). La heráldica y la genealogía del tronco de un linaje procede de los expedientes personales de los caballeros que pretendían ingresar en alguna de las Órdenes Militares de Santiago, Calatrava, Alcántara, Montesa y San Juan de Jerusalen. Estos expedientes se contrastaban en el entorno de sus Casas Solariegas por multitud de testigos, algunos de ellos rubricaban sus declaraciones en el mismo documento. Una vez se despachaba el hábito de la Órden correspondiente por el Maestre, se custodiaban los expedientes de ingreso en los "Caput Ordinis" o Casa Central de las Ordenes. Posteriormente se centralizaron en el Consejo de Órdenes y mas tarde, con la desamortización, pasaron a la Sección de Ordenes Militares del Archivo Histórico Nacional. Las recopilaciones de linajes en obras heráldicas y genealógicas han sido numerosas, pero aun así muchos linajes han quedado fuera de estos estudios por no haber vestido el hábito de las Órdenes Militares o incluso por haber cambiado la grafía de sus apellidos en el devenir de los siglos.
Escudos de Armas del apellido:
Algún tratadista señala a este linaje las mismas armas del anterior apellido Echalar, pero otros afirman que su escudo propio es el siguiente: De oro, con dos calderas de sable puestas en palo y cargada cada una de dos fajas de oro. Conviene tener en cuenta, sin embargo, que los Joaniz de Echalaz, que moraran en la villa de Muruzábal, del partido de Pamplona, traían un escudo cuartelado, que con arreglo a la descripción que recoge Juan Carlos de Guerra, parece contener, no sólo las citadas armas de Echalaz, sino también las de Echalar. He aquí esa descripción: "Cuartelado: 1º, un águila exployada, el pico hacia la izquierda; 2º, dos calderas, una sobre otra (que son, sin duda, las armas de Echalaz), acompañadas de cuatro eslabones en forma de D, puestos de dos en dos a los lados de cada asa; 3º, tres fajas, y 4º, un árbol con un jabalí atravesado a su tronco. Sobre el todo, un escudete con una cruz trebolada." Obsérvese que una cruz trebolada es la que contiene el escudo de Echalar. No se indican, como se ve en esa descripción de las armas de Joaniz de Echalaz, el esmalte de los campos de los cuarteles ni de las piezas.
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aún así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. El águila se concede en los blasones a los hombres que exceden en valor, generosidad y braveza a los demas hombres. Las calderas, en armería, eran la señal de "Rico hombre" en España, simbolizando la abundancia. La cruz es una pieza honorable, que representa la espada del caballero, dándose en Armería al combatiente que sacaba la espada teñida de sangre de sus enemigos. Del tiempo de las cruzadas quedaron algunas familias con la cruz por armas, para denotar que habían estado en ellas.
