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Apellido catalán. Berenguer Desclapés, natural de Ibiza, en 1285 fue diputado por aquella isla para pasar a la de Mallorca y jurar obediencia a.l rey don Alonso III de Aragón. Bernardo Desclapés era jurado en 1426. El doctor Gabriel Desclapés fue canónigo, consejero del rey don Juan II de Aragón y catedrático lullista en Mallorca y Jaén. Miguel Desclapés fue el primer prior mallorquín que tuvo la cartuja de Valldemosa. Murió en opinión de santo en 1495. Ramón Desclapés figuró entre los veinte caballeros mallorquines que en 1506 acompañaron al rey don Fernando «el Católico» a Nápoles. Romeo Desclapés pasó en 1522 a Valencia para la persecución de los comuneros. Pedro Juan Desclapés era caballero muy principal en 1555 e hizo un préstamo de 2.500 escudos a los jurados de Andraix para rescate de los cautivos. En 1567 fue baile general del reino y conseller por la clase noble. Sor María Desclapés y Montornés, religiosa carmelita descalza, se distinguió como escritora mística. El doctor Diego Desclapés y Montornés fue chantre de la catedral de Palma y astrónomo. Juan Odón Desclapés y Puigdorfila escribió varias obras en prosa y en verso. Pertenecía a la cofradía de caballeros denominada de San Jorge. Murió por los años de 1700. José Desclapés y Sureda, maestrante de Valencia, fue el último de su apellido en Mallorca.

Escudos de Armas del apellido:
En Cataluña traen: Escudo tronchado : 1º, de oro, y 2º, de gules. Bordura componada de gules y de oro. Otros: De gules, con una fachada de oro adornada con candelabros del mismo metal.          

Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aún así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. La bordura simboliza protección, favor y recompensa; así mismo la cota que vestían los caballeros para la guerra y que al salir de la pelea, ostentándola manchada de sangre enemiga, eran premiados con el añadido de la bordura de escudo, como insignia de valor. La bordura también se usa para combinar armerías, con la particularidad que las armas situadas en la bordura tienen siempre carácter secundario. El candelabro es símbolo de la luz, de la esperanza y de la vida.