Esta familia, de puro y rancio linaje navarro, es originaria de la villa de Eslava (cuyo nombre tomó), del Valle de Aibar y partido judicial de Aoiz. En dicha villa tuvo también su primitivo y antiguo solar, del que salieron a principios del siglo XIII los caballeros de Eslava que pasaron a Aragón a servir a los Monarcas de este reino, estableciéndose en las montañas de Jaca, de donde algunos se trasladaron al reino de Valencia, siguiendo en sus conquistas al Rey aragonés don Jaime I. En Navarra tuvo ramas en Eguillor, Lumbier, Enériz y Pamplona, y ostentaron el título de Marqués de la Real Defensa. Los Eslava pasaron también a Andalucía, fundando nueva casa en la ciudad de Écija (Sevilla).
Escudos de Armas del apellido:
En el expediente de pruebas del Caballero de Alcántara, José Antonio de Eslava Cabero, se dice: "En la Plazuela del Consejo de la ciudad de Pamplona, y en la casa de los Marqueses de la Real Defensa, hay sobre la puerta un escudo cuartelado. El 1º de la derecha corresponde al apellido Eslava, y es de plata, con tres lebreles andantes pardos (puestos en triángulo). El 2º cuartel es del apellido Lazaga, y es de azur, con un león de oro." También usó esa rama navarra de los Marqueses de la Real Defensa este escudo cortado: 1º, de oro, con tres lobos de sable puestos en triángulo, y 2º, de azur, con cinco bezantes de oro, puestos tres y dos. Es posible que los lebreles del primer escudo sean los lobos del segundo, pero llamados equivocadamente lebreles en el citado expediente de pruebas. Las armas de la casa de Eslava en la villa de Lumbier, se describen en la Nobleza Executoriada de Navarra en los siguientes términos: "El escudo es quatro quarteles: en el primero, tres obalos a modo de corazones; en el segundo tres cavezas, con sus cuellos, de lobo; en el tercero cinco vandas, y en el quarto una vanda.»
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aún así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. "Los bezantes son figuras redondas, llanas y macizas, siempre de metal porque son una especie de moneda griega, llamada en latin Bizantius, que hoy es la ciudad de Constantinopla, de donde la tomaron por armas los que fueron a la conquista de la Tierra Santa." El caballero simboliza la nobleza. En los comienzos de la Edad Moderna, era "soldado de caballería, que servia a su costa con armas y caballo". Desde el reinado de Felipe III, Caballero es el "Hidalgo de Nobleza reconocida". La casa solariega, también llamada solar, casa fuerte, casa palacio, casa torre, casona, casal, etc., es el símbolo de las antiguas libertades de los nobles, caballeros e hidalgos, notoriedad y nobleza.
