Henos ante una familia de las que más pleitos movieron por demostrar su hidalguía ante la Real Chancillería de Valladolid. Los hallamos principalmente en numerosos lugares del partido de Ginzo de Limia, y algunos también en los inmediatos del partido de Celanova, en la provincia de Orense. Así D. Amaro Cuquejo, de Baltar ayuntamiento del partido de Ginzo de Limia), en 1704 y 1708; D. Amaro Cuquejo, de Nocedo le Ribeira (ayuntamiento de Blancos, partido de Ginzo de Limia), en 1795; D. Antonio Cuquejo, le Baltar, en 1726; D. Antonio y D. Fernando Cuquejo, de Baltar, en 1704 y 1866; 3. Baltasar Cuquejo, de la feligresía de Sta. María de Roa y lugar de Fiestras (ayuntamiento de Moreiras, partido de Ginzo de Limia), en 1816; D. Rafael Cuquejo, de igual naturaleza y en idéntico año; D. Benito Cuquejo, de Baltar, en 1704; D. Bernebé Cuquejo, le Nocedo de Ribeira, en 1783; D. Blas Cuquejo, de Baltar, en 1726; D. Carlos Cuquejo, de Faramontaos (feligresía de San Salvador de Faramontaos, ayuntamiento de Moreiras, partido de Ginzo de Limia), en 1817. D. Clemente Cuquejo, de Santa Mariña de Escornabois (ayuntamiento de Trasmiras, partido de Ginzo de Limia); en 1719; D. Diego y D. Francisco Cuquejo, de la feligresía de Santa María de Guntín (ayuntamiento de Blancos, partido de Ginzo de Limia), en 1783; D. Domingo Cuquejo, de la feligresía de San Lorenzo de osende (ayuntamiento de Baltar, partido de Ginzo de Limia), en 1757; D. Felipe Cuquejo, de la feligresía de Santa María de Cobelas (ayuntamiento de Blancos, partido de Ginzo de Limia), en 1793; D. Fernando Cuquejo, de Santa María de Guntín en 1816; D. Francisco y D. José Cuquejo, de Santiago de Garabelos (ayuntamiento de Baltar, partido de Ginzo de Limia), en 1746; ). José Cuquejo, del lugar de Pejeiros, en la feligresía de Santa María de Guntín, en 791; D. José Cuquejo, de la feligresía de Santiago de Garabelos, en 1795; D. Juan y D. .orenzo y D. Juan Antonio Cuquejo, lo mismo que D. Pascual y D. Pedro Cuquejo, de Baltar, en 1726 los dos primeros, en 1816 los demás; D. Julián Cuquejo, de Seoane de Oleiros (San Juan) (ayuntamiento de Moreiras, partido de Ginzo de .imia), en 1833; D. Matías y D. Tomás Cuquejo, de la misma naturaleza que el interior, y en el mismo año; D. Manuel Cuquejo, de Moreiras (ayuntamiento del partido de Ginzo de Limia), en 1783; D. Manuel Cuquejo, del lugar de Santa María, arrabal de Villanueva de los Infantes (ayuntamiento del partido de Celanova), en 1788; D. Manuel Cuquejo, en la feligresía de Santiago de Cobas (ayuntamiento de Baltar, partido de Ginzo de Limia), en 1816; D. Cateo y D. Santiago Cuquejo, de Nocedo de Rilbeira, en 1783; D. Ramón Cuquejo, de Santa María de Tejones (ayuntamiento de Baltar, partido de Ginzo de Limia), en 816; lo mismo D. Tomás Cuquejo; D. Rodrigo Cuquejo, de la misma naturaleza el anterior y del mismo año; lo mismo D. Tomás Cuquejo; D. Sebastián Cuquejo, en la feligresía de San Bartolomé de Ganade (ayuntamiento de Ginzo de Limia), en 1781. Los del Valle de Salas (feligresía de San Bartolomé de Baltar) Dióseles real provisión de hidalguía en la Real Chancillería de Valladolid, a 16-VII-1728. D. PEDRO CUQUEJO casó con Dª Marina Rodríguez Vica y tuvo por hijos a D. Antonio, bautizado a 20-11-1663, y a D. JUAN CUQUEJO, bautizado en 22-IX-1669; casó con Dª Ursula Díez, y tuvo por hijos a 1. D. Pascual Cuquejo, que sigue la línea. 2. D. Blas Cuquejo, bautizado el 15-II-1705. 3. D. Antonio Cuquejo, bautizado el l l-II1-1709; casó con Dª María González, y tuvo por hijos a D. Juan y D. Pedro Cuquejo. 4. D. Pedro Cuquejo, bautizado el 20-IX-1699. 5. D. Lorenzo Cuquejo, bautizado el 17-VIII-1712. D. PASCUAL CUQUEJO, vecino del lugar de Arís, en la antigua jurisdicción de Baltar (Ginzo de Limia); bautizado el 7-IV-1698. Es el que pleiteación sus hermanos en Valladolid, hasta que se les dio provisión de hidalguía ya mencionada, en 16-VII-1728. Los de Nocedo de Ribeira y San Bartolomé de Balta Baltar es ayuntamiento del partido de Ginzo de Limia. Nocedo (San Ciprián, es una feligresía del mismo partido). D. JUAN CUQUEJO casó con Dª María Cordeiro, y tuvo por hijos a D. JERÓNIMO CUQUEJO, que casó con Dª María Lorenzo, siendo padres de D. AMARO CUQUEJO, bautizado el 12-IV-1655; de primeras nupcias casó con Dª María Carrasco, y tuvo por hijos a D. Antonio Cuquejo; de segundas casó con Dª Cecilia López; fueron veci- nos de la villa de Baltar (a media legua del lugar de San Ciprián de Nocedo). Don Amaro ganó ejecutoria de hidalguía de la Real. Chancillería de Valladolid, a 3-VIII-1704; tuvo por hijos a Jerónimo, José (que sigue la línea del lugar de Fiestras, que daremos más adelante), Juana y Catalina, entre otros.; lo mismo que a D. MANUEL CUQUEJO, bautizado el 14-VII-1702,; empadronado como noble en 1737; casó con Dª María Araujo (8-I-1733); fueron vecinos de Baltar, y tuvo por hijos a D. AMARO CUQUEJO, bautizado el 3-II-1750; villa de Nocedo de Ribeira; casó con D. Benita Cuquejo (2-VIII-1783), y tuvo por hijos a 1. D. Francisco Cuquejo, bautizado el 20-VII-1784. 2. D. Domingo Cuquejo, bautizado el 30-X-1786. 3. D. Baltasar Cuquejo, bautizado el 4-IV-1789. 4. D. Manuel Cuquejo, bautizado el 6-VI-1792.Los de Escornabois El lugar de Santa Mariña de Escornabois pertenece también al partido judicial de Ginzo de Limia. Allí tuvieron casa los siguientes: D. FRANCISCO CUQUEJO, que casó con Dª Inés de San Mamed, y tuvo por hijos a D. ANTONIO CUQUEJO, cuyo bautismo no consta en los libros parroquiales por haberse quemado el correspondiente a la fecha de su bautismo; casó con Dª Francisca de Limia, y tuvo por hijos a D. CLEMENTE CUQUEJO, que casó con Dª María Colmenero (12-VII-1694, en Santa María de Cualedro, capital del ayuntamiento de su nombre, en el partido judicial de Verín, situada en la cima de la montaña que separa la tierra de Limia de la de Monterrey) ; tuvo por hijos a D. CLEMENTE y a D. Manuel Cuquejo. Dióseles provisión de hidalguía en la Real Chancillería de Valladolid en 1709.Los de Fiestras (feligresía de Santa María de Laroá) El lugar de Santa María de Laroá pertenece al mismo partido judicial que los anteriores. D. AMARO CUQUEJO casó con Dª Cecilia López (su segunda esposa, a la que a veces se le llama también Lucía); tuvo por hijos a D. JOSÉ CUQUEJO, que casó con D. Manuela Carras:o, y tuvo por hijos. a 1. D. Ramón Baltasar Cuquejo, que sigue la línea El 7-1-1764, D. José casó de segundas con Dª María Alvarez, vecina del lugar de San Juan das Maus de Sala, o de Sales, y tuvo por hijos a 2. D. Rafael Cuquejo, bautizado en Laroá, 26-XI de, 1767; que casó con Dª María Cerredelo (hija de D. Alonso Cerredelo y de Dª Rosa Salgado), y tuvo por hijos a D. Manuel Cuquejo, bautizado en Laroá, 3-IV de 1794. D. RAMÓN BALTASAR CUQUEJO bautizado en Laroá, 3-XI-1744, casó con Dª Juana Cerredelo (hija de D. Sebastián Cerredelo y de Dª Ana María López), en la feligresía de Santa María de Laroá, 27-IV-1763; tuvo por hijos a D. BALTASAR CUQUEJO, bautizado en Laroá, 5-III de 1769, que litigó por el reconocimiento de su hidalguía, juntamente con su tío D. Rafael, dándoseles provisión de nobles en 7-VIII-1817.
Escudos de Armas del apellido:
El escudo, en heráldica, es el soporte físico del blasón, al centro de las armerías. En la panoplia que representa el blasón, el escudo propiamente dicho representa el escudo de los hombres de armas. Las armas son generalmente presentadas sobre un escudo pero otros soportes son posibles: una vestimenta como el tabardo del heraldo, un elemento de arquitectura como un anuncio mural, un objeto doméstico... En este caso, la forma del contorno es aquella del soporte. El escudo se materializa por la forma geométrica y sus divisiones potenciales, o mesa de espera, en la que están representadas las armas. El escudo puede tomar diferentes formas, de acuerdo al origen de su representación.
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753.
