Tienda online de heráldica en diversos materiales

Obtuvieron real provisión de hidalguía en la Real Chancillería de Valladolid, que se dio a 12-VI-1579, como veremos al tratar de la casa principal, que fue sin duda la de San Martiño de Villaoruz (ayuntamiento de Villameá, partido de Ribadeo). Los de Lorenzana, emparentados con los anteriores, pasaron al Nuevo Reino de Granada; los de la casa de Pontevedra también se instalaron en tierras que hoy pertenecen a Colombia, a donde fueron a dar también otros que habitaban en la ciudad de Lugo. Los de San Jorge de Moeche (municipio de este, en el partido de EI Ferrol emparentaron con los BERBETOROS. El Catálogo de Basanta recoge los pleitos que entablaron por su hidalguía D. Gregorio Casal y Miranda, el cual vivía en su casa de Villanueva de Lorenzana cuando entabló dicho pleito, en 30-I-1759; y D. José Feliciano del Casal, de la ciudad de Lugo, cuyas informaciones son del año de 1754, y según las cuales eran cristianos viejos, hijosdalgo notorios. Los de San Martiño de Villaoruz D. ÁLVARO DÍAZ DO CASAL tuvo por hijo a D. DIEGO FERNÁNDEZ DO CASAL, padre asimismo de D. GONZALO DÍAZ DO CASAL, casó con Dª Mayor de Foxás, del lugar de Foxás,(feligresía de San Vicente de Villameá, en el ayuntamiento de su nombre, en el partido de Ribadeo); tuvo por hijo a. D. ÁLVARO DÍAZ DO CASAL, que casó con Dª Luisa González de Miranda, la cual falleció el 20-XI-1655 después de haber tenido por hijo a 1. D. Gregorio, que sigue la línea. 2. D. Domingo González do Casal, natural y vecino del lugar de Foxás. 3. D. Juan Díaz-do Casal, que era cura de Villaoruz en 1655, cuando falleció su madre en aquella feligresía. D. GREGORIO DÍAZ DO CASAL falleció en 24-V-1691; casó con Dª Dominga González de Iravedra, falleció en 27-XII-1698; tuvo por hijo a D. ÁLVARO DÍAZ DO CASAL, bautizado en Villaoruz, 25-II-1649; en 4-VI-1671 casó con Dª Dominga González Acebo y Pedrosa; tuvo por hijo a 1. D. Gabriel, que sigue la línea. 2. D. Tomé Díaz do Casal, empadronado como noble en 1754; casó con Dª Bernarda Villarino Legazpi y tuvo por hijo a D. Blas Tomás, Dª María y D. Gonzalo Díaz do Casal y Miranda, empadronado como noble en 1757.     3. D. Juan Antonio Díaz do Casal, cura de San Martiño de Villaourz, empadronado como noble en 1757. D. GABRIEL DÍAZ DO CASAL Y MIRANDA fue bautizado en 17-III-1681, en Villaoruz; el l-IV-1730, casó con Dª Luisa López de la Rocha y Montenegro, cuya boda se celebró en la feligresía de San Juan de Villaformán; fueron vecinos de Villaoruz y tuvo por hijos a 1. D. Gregorio, que sigue la línea. 2. D. Jorge, bautizado el 23-IV-1739. 3. D. Diego Antonio, bautizado el 13-1-1744. Todos ellos empadronado como noble en 1750. D. GREGORIO DÍAZ DO CASAL Y MIRANDA recibió el bautismo el 28-4-1734 en la feligresía de San Martiño de Villaoruz, de donde fue vecino en 15-1-1750, casó con Dª Francisca Basanta das Goás Arraña Sanjurjo Montenegro, vecino de Villanueva de Lorenzana (hija de D. Gabriel Fernandez do Casal y de su esposa Dª Magdalena Basantas das Goás, vecinos de Lorenzana, y de Santa María de Valdeflores). Este D. Gregorio es el que dio comienzo al pleito de hidalguía, en 30-I-1759, dándose la real provisión de la misma, por sentencia de la Real Chancillería de Valladolid, en 12-VI-1759. Hijos de D. Gregorio y de Dª Francisca quedaron: 1. D. Bernardo Antonio Díaz do Casal y Miranda. 2. Dª Teresa do Casal. Ambos hermanos empadronado como noble en 1754. Los de Villanueva de Lorenzana pasan al nuevo Reino de Granada D. GABRIEL (FRANCISCO) FERNÁNDEZ DO CASAL casó con Dª María Magdalena Basanta das Goás Arraña Sanjurjo Montenegro, a los que acabamos de nombrar, dueños de la casa de los Casal en Villanueva de Lorenzana, tuvo por hijo., además de la mencionada Dª Francisca, a D. BENITO DO CASAL Y MONTENEGRO, nacido en la Villanueva de la Lorenzana (ayuntamiento del partido de Mondoñedo) en el año de 1715. Fue colegial del mayor de Fonseca, en la universidad de Santiago de Compotela y más tarde rector del mismo colegio. En el claustro de 1738 se le comisiona para que vea los libros que pueden convenir de la biblioteca de D. Pedro Canel, abogado, en Mondoñedo. En 23- VII-1745 el claustro le comisiona también para que vea si Lucas Caveiro había llevado a cabo las obras que se le habían encomendado en el colegio de Fonseca. En 1734 alcanzó la beca de jurista. Se graduó de doctor en Cánones. En 1746 recibió el nombramiento de oidor de la Real Audiencia de la ciudad de Santafé de Bogotá, de la que tomó posesión el 3-X-1747, sirviendo este empleo hasta cuatro años más tarde. Ascendió a oidor de la Audiencia de Lima, cargo que no aceptó. En Tunjelo casó con Dª María Antonia Álvarez de Casal (hija del Fiscal D. Manuel Bernardo Álvarez y Casal y de Dª Josefa del Casal y Freiría, con la que volveremos a encontrarnos pronto), habiendo tenido lugar la boda el 5-IX-1761. De este matrimonio nacieron: 1. Dª María del Carmen Casal y Montenegro. 2. D. Juan de Dios. 3. D. Domingo José. 4. Dª María Manuela y 5. D. Mariano José. D. Benito Casal y Montenegro fallecido en la ciudad de Santafé, el 9-VI-1786. Los de la villa de Pontevedra van también al Nuevo Reino de Granada D. BENITO DEL CASAL, de las casa de los de este apellido en Pontevedra, casó con Dª Ana María Paadín Patiño, y tuvo por hijo al capitán. D. ANTONIO BENITO DEL CASAL Y FREIRIA, nacido en Pontevedra y dueño de un vínculo fundado por sus mayores. Todabía niño, salió del hogar paterno y pasó a la isla de la Trinidad, que por entonces dependía del gobernador español de la Guayana el 1-1-1722 fue nombrado maestre de plaza y capitán de escolta para pasar a Santafé, a donde se trasladó tras largo y peligroso viaje. Había ejercido diversos cargos en la Guayana, que dimitió; y, una vez declarado buen ministro, en el juicio de residencia que por entonces se hacía a los funcionarios, volvióse a España. En 23- III-1731 fue designado para corregidor y justicia mayor de la ciudad colombiana de Tunja, de la que aparece también como teniente de capitán general en 1733. Ultimanente se vio elegido gobernador y comandante gener al de la ciudad y provincia de Maracaibo. La muerte le fue a buscar a Santafé en diciembre de 1749, habiendo estado casó con Dª Leonor López de Rojas (Orotava, en Tenerife, el 3-V-1716), de la que tuvo por hijo a 1. Dª María Josefa Casal y Freiría, n. en Orotava, que casó con D. Manuel Bernardo Álvarez, según hemos dicho más arriba (VER ÁLVAREZ, los de San Pedro de Fláriz, con descendencia en Bogotá). 2. D. Cristóbal del Casal y Freiría, también nacido allí, 1718, y casó con Dª  Ildefonsa Ahumada. 3. El Doctor D. Antonio del Casal y Freiría, n. allí en 172Q; colegial de San Bartolomé de Bogotá, sacerdote; cura de los pueblos de Capacho y Cáqueza. 4. Dª Bárbara del Casal y Freiría, n. en Mérida, de Venezuela, que casó con D. Juan Martínez Malo y falleció en Santafé, en 1771. Los de Lugo también van a Colombia Por la información levantada en su favor pro D. José Feliciano del Casal para pasar a América, sabemos que entró en el Nuevo Reino de Granada otra rama de los Casal, que eran ?cristianos viejos, hidalgos notorios?, con casa en la ciudad de Lugo: he aquí algunos datos de esta familia: D. ALONSO DEL CASAL Y SANTIAGO casó con Dª María Antonia de Galloso y Lugo, natural de la ciudad de este último nombre; tuvo por hijo a D. DIEGO ANTONIO DEL CASAL, que casó con Dª María Francisca Serrano (hija de D. Francisco de Serrano y Argondo, y de su esposa Dª María Josefa de Mosquera Valladares); tuvo por hijo a D. JOSÉ FELICIANO DEL CASAL, el de la información mencionada, que pasó al Nuevo Reino de Granada en 1754; era subteniente de la distinguida compañía de Corazas de Santafé, juez interventor de las esmeraldas, teniente corregidor y administrador de los reales intereses de la región de Muzo, contador real del Mompós, etc. En la ciudad de Santafé, 4-I-1758, casó con Dª Juana de las Huertas y Baños, con descendencia que se puede ver en Restrepo-Rivas. Sospechamos vehemente que los O Casal que recoge el Diccionario de Arboleda procedían asimismo de Galicia.             

Escudos de Armas del apellido:
En campo de azur, un castillo de plata; bordura de plata, con cuatro cabezas de águila de sable degolladas; y cuatro aspas de gules, alternando . Variante: En campo de oro, cinco flores de lis, de gules, en sotuer.

Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. El águila se concede en los blasones a los hombres que exceden en valor, generosidad y braveza a los demás hombres. El sotuer o aspa se trae a las armerías españolas por la batalla de Baeza, ganada contra los moros el día de San Andrés del Año de 1227, que es la forma de la Cruz en que estuvo este Santo Apostol en su martirio. El sotuer o aspa se trae a las armerías españolas por la batalla de Baeza, ganada contra los moros el día de San Andrés del Año de 1227, que es la forma de la Cruz en que estuvo este Santo Apostol en su martirio. La bordura simboliza protección, favor y recompensa; así mismo la cota que vestían los caballeros para la guerra y que al salir de la pelea, ostentándola manchada de sangre enemiga, eran premiados con el añadido de la bordura de escudo, como insignia de valor. La bordura también se usa para combinar armerías, con la particularidad que las armas situadas en la bordura tienen siempre carácter secundario. La cabeza significa trofeo, valor, superioridad y despojo sangriento. Los castillos son geroglífico de grandeza, y de elevación, porque ellos exceden en hermosura, en fortaleza, y en magnitud a todos los demás edificios: denota también el asilo, y la salvaguardia.