Familia hidalga pontevedresa, a la que encontramos en la villa de Pontevedra y en distintos puntos de la inmediata península de Morrazo, ejerciendo varios componentes de ella diversos cargos en las Milicias antiguas y de regidores de la blasonada villa. Algunos hicieron informaciones para ingresar en la Real Chancillería de Guardias Marinas. Los hallamos en Colombia, y los muchos que recoge en su obra el señor Arango Mejía descienden de D. Silvestre García Cadavid, nacido de Villafranca del Bierzo. En aquellas lejanas tierras aparecen bastante recientemente, como aquel D. José Carlos Cadavid, presbítero, que es presentado para el curato de Copacabana. Los de Pontevedra D JUAN ANTONIO CADAVID, capitán de las Milicias antiguas y de la Consejo de la villa de Pontevedra, por 1699 y 1706, casó con Dª Baltasara Boullosa y tuvo por hija a D. RAIMUNDO CADAVID, regidor perpetuo de Pontevedra, de donde era natural, lo mismo que su esposa, Dª María Josefa Cadavid, de la que tuvo por hijo a Dª MARIA ANTONIA CADAVID, natural de Pontevedra, que casó con D. Bartolomé Fernández Barbeito (hijo de D. Luis Antonio Fernández Barbeito y de Dª María Isabel de Montes: VER BARBEITO, Los FERNÁNDEZ BARBEITO, de Pontevedra); y tuvo por hijo a D. ÁNGEL FERNÁNDEZ DE BARBEITO Y CADAVID, nacido en Pontevedra, en 1763, y guardia marina en 1778. Otros de Pontevedra y de Morrazo D. JOSÉ ANTONIO CADAVID GARCÍA DE CAAMAÑO, empadronado como noble y regidor de la villa de Pontevedra en 1719, casó con Dª María Jacinta Godoy Mariño y tuvo por hijo a 1. D. José Alonso Cadavid Arias de Godoy, que sigue la línea 2. Dª Agustina Cadavid Arias de Godoy, que casó con D. Ramón Bernabé Ramírez de la Peña y S. Vicente, nacido en Pontevedra, 1702 (VER RAMÍREZ DE SAN VICENTE; RAMÍREZ DE LA PENA; BARBEITO). D. JOSÉ ALONSO CADAVID Y ARIAS DE GODOY, regidor de Pontevedra, casó con Dª Rosalía de Salas Novilla; fueron vecinos de Sta. Cristina de los Cobres (Morrazo), y tuvo por hijo a 1. D. José Antonio Cadavid, que sigue la línea, 2. Dª María Josefa Cadavid, nacida en Sta. Cristina de Cobres, 1751, que casó con D. Antonio de la Rúa (VER RUA); y tuvo por hijo a a. D. Alejandro de la Rúa y Cadavid, nacido en Sta. María de Beluso (Morrazo), 1785, guardia marina en 1801 . b. D. Fernando Antonio de la Rúa y Cadavid. D. JOSÉ ANTONIO CADAVID, empadronado como noble Pontevedra, 1794, fue también su regidor y alcanzó el grado de teniente coronel graduado.
Escudos de Armas del apellido:
Las desconocemos. El escudo, en heráldica, es el soporte físico del blasón, al centro de las armerías. En la panoplia que representa el blasón, el escudo propiamente dicho representa el escudo de los hombres de armas. Las armas son generalmente presentadas sobre un escudo pero otros soportes son posibles: una vestimenta como el tabardo del heraldo, un elemento de arquitectura como un anuncio mural, un objeto doméstico... En este caso, la forma del contorno es aquella del soporte. El escudo se materializa por la forma geométrica y sus divisiones potenciales, o mesa de espera, en la que están representadas las armas. El escudo puede tomar diferentes formas, de acuerdo al origen de su representación.
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753.
