Florián de Ocampo, Alonso Tello de Meneses y otros antiguos tratadistas convienen en que el fundador de esta casa y familia fue Fortún Cucalá o Cucaló, que se halló en la batalla de las Navas de Tolosa en 1212, según la crónica del rey don Alfonso XI, retirándose después a Cataluña y fundando casa solar en el lugar de Querol, del ayuntamiento de Montblanc (Tarragona). Su hijo, Jaime Cucaló, vecino del lugar de Querol, ayudó a don Jaime I de Aragón en las conquistas de Mallorca y Valencia, capitaneando la gente de Vic. Fue padre de Juan Cucaló, que se halló en la capitulación del rey moro Zaen en 4 de las Kalendas de octubre de 1238, por lo que le honró el rey don Jaime I con las casas principales del moro Muhamad. Tuvo dicho Juan dos hijos, llamados Guillermo y Bernardo Cucaló, que establecieron su casa solar en la villa de Murviedro (hoy Sagunto), junto al río Palencia. Los descendientes de los caballeros citados formaron nuevas ramas de este linaje, que radicaron principalmente en las provincias de Valencia, Tarragona y Castellón. Una de ellas tuvo asiento en Segorbe (Castellón) ; otra, en la ciudad de Villarreal, de la misma provincia ; otra, en Sagunto, como queda dicho, y otra en Valencia. Los caballeros de todas estas ramas desempeñaron los cargos honoríficos y se distinguieron en el servicio de los reyes.
Escudos de Armas del apellido:
Las primitivas de la casa de Querol fueron : De plata, con un grajo de sable. Así las usaron los primeros caballeros del linaje y los de las ramas de Sagunto, Segorbe y Valencia. Los de la rama de Villarreal y algunos de Valencia ostentaron : Escudo partido : 1º, de plata, con el grajo de sable, y 2º, de gules, con una flor de lis de oro. En Cataluña, hubo otros, que se apellidaron Cucales y que usaron: De plata, con tres grajos de sable puestos en triángulo.
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aún así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc, "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El caballero simboliza la nobleza. En los comienzos de la Edad Moderna, era "soldado de caballería, que servia a su costa con armas y caballo". Desde el reinado de Felipe III, Caballero es el "Hidalgo de Nobleza reconocida". La casa solariega, también llamada solar, casa fuerte, casa palacio, casa torre, casona, casal, etc., es el símbolo de las antiguas libertades de los nobles, caballeros e hidalgos, notoriedad y nobleza.
