Linaje muy antiguo de Aragón, que tuvo su primitivo solar en el lugar de Tramacastilla de Tena, del valle de Tena, partido judicial de Jaca y provincia de Huesca. El doctor Juan Antonio Lope de la Casa, en sus Discursos sobre los principios del reino de Aragón, encuentra la ascendencia de la familia Casa o La Casa o Lacasa en los duques de la Vasconia, y deduce que el tronco dcl solar de Tramacastilla dimanó, probablemente, de Centullo, vizconde de Bearne, a quien dio estados en el reino de Aragón su primo segundo, el rey don Sancho Abarca. Otros autores añaden que el citado vizconde se llamó Centullo Lope y que tuvo sus principales señoríos en el valle de Tena, donde los Casa, como descendientes suyos, poseyeron también desde tiempo inmemorial el señorío de los Puertos de Izas, pues es de tener en cuenta que esos Casa se apellidaron López en un principio, y que a este patronímico del vizconde, su antecesor, unieron luego el apellido «de la Casa», para denotar que procedían de la casa principal de Centullo Lope, por lo que continuaron llamándose «López de la Casa» y después «de la Casa» solamente, sin el patronímico de su progenitor. Otras líneas de este apellido pasaron a Cataluña, y quedaron allí establecidas. Otras se extendieron por Castilla.
Escudos de Armas del apellido:
En Cataluña traen algunos : De gules, con un castillo de plata aclarado de gules.
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc.), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc.) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. Los castillos son geroglífico de grandeza, y de elevación, porque ellos exceden en hermosura, en fortaleza, y en magnitud a todos los demas edificios: denota también el asilo, y la salvaguardia.
