En la noble tierra de Ayala (Álava), tuvo su cuna este antiguo y esclarecido linaje. Sus caballeros se distinguieron ya en las Cruzadas. En Mayo de 1226, Gonzalo Michaelis y su hermano Suero Acha, vendieron a la Orden de Santiago y a su Maestre, Sancho Fernández, de parte de su tía Elvira Sánchez, una heredad que les pertenecía en Poz-Antigo y Pedrosa. Esta venta consta en una escritura que se conserva en el Archivo de Uclés. Individuos de este mismo apellido acompañaron el año 1227 a don Lope Díaz de Haro, en muchas de sus empresas militares. Sirviendo a los Reyes Católicos, Juan de Acha asistió, en 1482, a la toma de Alhama. La primitiva casa solar infanzona del linaje estuvo en el Valle de Llodio, en su barrio o término de Acha. Los descendientes crearon otra en el Valle de Oquendo, en su barrio de Santiago, donde existe también una antigua torre con el nombre de Larrea, perteneciente a la familia de los Acha. En la expresada torre de Larrea tuvo su origen el patronato y mayorazgo de los Achas, fundado por don Domingo de Acha y Larrea, que fue del Consejo de S. M. en el Supremo de Hacienda, procediendo esas fundaciones de la sucesión de los Ugarte de Llodio y de la de don Pedro Agustín de Retes, Caballero de Alcántara y Marqués que fue de San Jorge, hallándose por estos conceptos el linaje de Acha enlazado con los de Sáenz de Ugarte, Rotaeche, Retes, Murga, Pérez de Velasco y Alonso de Santo. Otra casa solar de la misma familia hay en Respaldiza (antiguamente Arrispaldiza), cabeza que ha sido y es de la Hermandad y Valle de Ayala. Se denomina Echandia, y ha conservado siempre su esplendor por una continuada y no interrumpida serie de sucesiones y enlaces con ilustres familias como las de Cerrajería, Álava, Villodas, Irabién, Mendieta, Arechavala, Villachica, Urquijo, Amirola, Oquendo, Bárcena, Arratra, Urrutia, Calleja, Ayala, Salcedo, Múgica, Salazar y otras igualmente distinguidas. De esa casa de Respaldiza fue originario Francisco Antonio de Acha, natural de Quejana, también en tierra de Ayala, donde se le bautizó el 28 de Noviembre de 1739. Era hijo de Domingo de Acha, bautizado en Respaldiza el 15 de Junio de 1712, y de su mujer doña Manuela Velasco; nieto de Tomás de Acha, bautizado en Respaldiza el 11 de Octubre de 1676, y de su esposa doña Clara Ulibarri; segundo nieto de Francisco de Acha y de doña Casilda de Lataun, y tercer nieto de Domingo de Acha y de doña María Ángela de Barcheguren. El citado Francisco Antonio de Acha, natural de Quejana, pasó a vivir a Hervias (Logroño), y tuvo que probar su nobleza, ganando Real provisión el 12 de Julio de 1774, en la Chancillería de Valladolid. En Amurrio (Álava), existió ya una familia de Acha en el siglo XVII. Andrés de Acha, hijo de ella, murió en Vitoria, donde se hallaba accidentalmente en 1663, y fue trasladado a Amurrio para ser enterrado en su iglesia. Don Antonio de Acha, de la misma familia amurriana, Colegial de los Huérfanos de Salamanca, murió en esta ciudad en 1668. Y en el siglo XVIII fue Cura de la parroquia de Amurrio don José de Acha. De los solares de Llodio, Oquendo y Respaldiza, pasó el linaje a Aragón, donde sus individuos se denominaron Ache, según afirma Jerónimo de Blancas, y Fortunato Ache fue Justicia mayor de dicho reino. También pasó a Burgos, Valladolid, Madrid, Coruña y otros puntos de la península, conservándose en la citada Chancillería de Valladolid los expedientes de hidalguía de individuos de esas líneas. Hoy existe el Marquesado de Acha, creado en 1904 a favor de don Alberto de Acha Otañez, Caballero de Calatrava y Secretario de esta Orden. Don Eduardo de Acha y Otañez, fue cruzado en la misma en 26 de Enero de 1906. Y don Domingo de Acha y Chaurren, natural de Salmantón (Ayala), obtuvo el Collar de la Orden de Carlos III. En América también hay ramas de este linaje. En 1785 hicieron expediente de hidalguía Domingo Millán de Acha, vecino de Lima (Perú), y Tomás Domingo de Acha, vecino de Méjico, ambos hermanos. En Venezuela se estableció otra línea en Choroni en el segundo tercio del siglo XVIII. La casa gallega de los ACHA (que antiguamente eran llamados FACHA) contó entre sus primitivos señores a D. Suero Méndez Facha, llamado "manos de águila", quien casó con Dª Elvira González Faya, a la que el P. Gándara llama condesa. Agrega que aquél era descendiente de Men Rodríguez de Touges, del que vienen los TOUVES de Galicia, que es el linaje de los PEREIRA; en tanto que la Condesa era hija de D. Gonzalo Méndez de Sousa y de Dª Urraca Sánchez de Barbosa. Este señorío advierte el P. Gándara recayó más tarde en D. Juan Sarmiento, de la casa de Salvatierra, y no se debe confundir con el señorío del Valle de las Achas, que recayó en D. Diego Sarmiento, tío del anterior, también de la casa de Salvatierra". En cambio, el conde D. Pedro Barcelos dice que la casa solariega de los ACHA estuvo en el Valle de las Achas, en Galicia, y que varios de sus caballeros pasaron a Portugal. Emparentaron con los PATIÑO, resultando el linaje de los ACHA-PATIÑO de Cambados y de La Coruña, dueños de la Torre de la Iglesia, en la feligresía de S. Esteban de Tremoedo, en las inmediaciones de Cambados; así como de la capilla de Ntra. Sra. de la Presentación, fundada por D. Fernando Conde y Dª Catalina Monterroso, en la iglesia de Fefiñanes. Línea de los ACHA DE PATIÑO D. BARTOLOMÉ DE ACHA Y LOVERA, el Mayor, casó con Dª Dominga González de Saavedra; fueron vecinos de Cambados y tuvo por hijos a D. BARTOLOMÉ ACHA GONZÁLEZ DE SAAVEDRA, quien casó con Dª Dominga Ramos, y tuvo por hijos a D. FELIPE ACHA Y LOVERA, quien casó con Doña María Patiño Figueroa y Sarmiento, y tuvo por hijos a D. ANTONIO JOSÉ ACHA DE PATIÑO FIGUEROA Y SARMIENTO, quien casó con Dª Alberta Prieto Mouriño y Alonso; fueron vecinos de Lamelas, y tuvo por hijos a D. CIPRIANO ACHA DE PATIÑO, nacido en Cambados, 1622, y casó con Dª Josefa de Otero García; tuvo por hijos a D. CAYO ACHA DE PATIÑO, nacido en Fefiñanes, 1737; casó en 1763; aparece ganando real provisión de nobleza en la Real Chancillería de Valladolid, como vecino de La Coruña, en 1780; casó con Dª Josefa Cayetana de Ponte y Andrade, nacida en La Coruña (hija de D. Cayetano Ponte y Andrade y de Dª Josefa de Estante y Vilariño, nacido en La Coruña, 1704); y tuvo por hijos a 1. D. Manuel de Acha Patiño, quien sigue la línea 2. D. Ignacio de Acha Patiño, e. c. n. en el año 1763. D. MANUEL DE ACHA PATIÑO, nacido en La Coruña; empadronado como noble en 1763; secretario honorario de S. M. y administrador de Rentas en La Coruña; casó con Dª María del Carmen Álvarez Trelles, nacida en Villaciz, de familia Asturiana (hija de D. Francisco Álvarez Trelles y de Dª María Manuela Cascos), y tuvo a 1. D. RAMÓN DE ACHA PATIÑO, nacido en La Coruña, 1802, y guardia marina en 1818. 2. D. Juan Acha y Álvarez, nacido en La Coruña, y guardia marina en 1819. 3. D. Tomás Acha y Álvarez, nacido en La Coruña, y guardia marina en 1819. Este apellido está vinculado fuertemente a Cantabria. Una rama pasa a Curiezo por casamiento de D. Alvaro de Villota con doña Asunción Acha, hermana del Marqués de Acha Don Alberto de Acha y Otañes, y otra hubo asentada en Santander, procedente también de Llodio de donde pasó a Respaldiza, después a Castro Urdiales, donde vinculó con el linaje de Posadillo, y finalmente una rama vinculó con la casa de Velasco situada en el palacio de Soñanes de Villacarriedo y con la de Ceballos de Cubas. Una rama más, pasó directamente de Llodio a Torrelavega.
Escudos de Armas del apellido:
El antiquísimo escudo de la primitiva casa solar, sita en el Valle de Llodio, es el siguiente: En campo de gules, una encina al natural, frutada de oro, sobre peñascos o rocas, siniestrada a la altura de la copa, de tres hachas de armas puestas en roque, con las astas de palo negro, tachonado de plata, y las cuchillas y puntas, también de plata, manchadas de sangre. Al pie de la encina un lobo de sable, empinado, que sostiene con la garra derecha el asta del hacha que está más próxima a la copa del árbol. Algunos suprimen este lobo. Los del solar del Valle de Oquendo, traen las siguientes armas, que están en la fachada de un edificio situado frente a la torre de Larrea, y que fue capilla dedicada al Apóstol Santiago: Escudo cuartelado: 1.º, de gules y las tres hachas de armas, con el asta de palo negro, tachonada de plata, y las cuchillas, también de plata y manchadas de sangre, 2.º, de oro, y tres panelas de gules en triángulo; 3.º, también de oro, y puesta sobre peñascos o rocas una encina de sinople, de cuyo tronco, a ras de las rocas, sale un brazo armado con una espada, todo de plata, y 4.º. de azur, con tres bandas de plata. Así lo vemos en piedra en la fachada de la casa palacio de Curiezo, Cantabria. También han usado los Acha en Oquendo, Llodio y Ayala, este escudo cuartelado: 1.º y 4.º, de gules, con las tres hachas de plata con el mango de oro puestas en triángulo, y 2.º y 3.º, de oro, con las tres panelas de gules, puestas también en triángulo. Divisa de esos escudos: «Fortitudinem meam ad te custodiam», en letras góticas de plata sobre un volante de gules. Por cimera, sobre el temble, unas peñas rocosas de plata, de cuyo lomo emerge un árbol de sinople y naciente del tronco un brazo armado de sable que alza, en barra, y cruzando por debajo de la copa, una espada de azur, con los gavilanes de oro. Por tenantes, dos grifos rampantes, de color anaranjado, picados, linguados y uñados de gules que se apoyan en sendos lanzones de oro, con el hierro de plata, y de los que pende un banderín de azur cargado de tres bandas de plata. Los de Aragón: De oro, con dos calderas de sable. Y más corrientemente, estas otras armas: De oro, con una encina de sinople, acostada de dos calderas de sable, y un lobo del mismo color atravesado al tronco. Apoyada en éste, un hacha con la cuchilla de plata y el mango de gules. En Burgos y otros puntos de Castilla usaron los Acha: De oro, con un árbol de sinople y dos lebreles blancos empinados al tronco. Bordura de azur con ocho sotueres de oro. (De los ACHA): En campo de oro, una encina de sinople, acostada de dos calderas de sable, y un león pasante, de sable y lampasado de gules, atravesado al pie del tronco. Apoyada en el tronco de la encina, un hacha, con la cuchilla de plata y el mango de gules. (De los ACHA DE PATIÑO): "Un castillo encima de unas rocas, y en la portada triunfal se dividen dos lanzas que salen de dicho castillo, y una ventanilla con un brazo vestido de cota con un Acha en la mano". Probaron su nobleza en la Real Chancillería de Valladolid, en la que ganó ejecutoria de hidalguía D. Cayo Acha de Patiño, vecino de La Coruña, en 1780; y lo mismo en la Real Compañía de Guardias Marinas, donde probaron que eran nobles varios guardias marinas.
Simbología de los escudos de Armas:
Teniendo en cuenta la indumentaria que en la Edad Media vestían los caballeros en la batalla (armadura, celada, etc..), y que los hacía irreconocibles, resultaba necesario buscar un método de identificación y distinción entre los contendientes, que fuera revelador, preciso y rápido a una cierta distancia. De ahí surge la fórmula de exhibir en sus escudos tinturas, emblemas, etc.., que los diferenciase de forma inequívoca y singular en el campo de batalla. Por eso la simbología heráldica, en su origen, buscaba formas y colores que fuesen notorios y permitiesen distinguir a sus portadores de un golpe de vista. Tal vez es exagerada la tendencia de algunos autores de dar significado o contenido a todos los emblemas (piezas, muebles, etc..) y esmaltes heráldicos, aun así hay varios tratados que estudian la simbología de los blasones de forma muy exhaustiva, entre ellos: "Ciencia Heroyca", de Don José de Avilés. Año 1725; y "Adarga Catalana", de Don Francisco Xavier de Garma y Duràn. Año 1753 Por las Leyes de la Heráldica, cuantos lleven el oro en sus escudos están obligados a hacer el bien a los pobres y a defender a sus príncipes, peleando por ellos hasta su última gota de sangre. El oro simboliza el topacio. En las armerías de los reyes se le llama "sol", en las de los nobles con título de Duque, Marqués, Conde, etc., "topacio" y en el de la nobleza en general "oro". En su relación con los astros el oro es el Sol; de los doce signos del Zodiaco, Leo; de los elementos, el fuego; de los días de la semana, el domingo; de los meses del año, julio; de los árboles, el ciprés y de las flores, el girasol; de las aves, el gallo; de los cuadrúpedos, el león y de los peces, el delfín. La plata en las armerías recibe el nombre de Luna, en lo que se refiere a las de los soberanos; en las de los títulos, perla, y en las de los restantes nobles, plata; significa blancura, pureza, y los que la llevan en sus armas están obligados a defender a las doncellas y amparar a los huérfanos. La plata significa en su correspondencia con las piedras preciosas la perla. De los astros, la Luna; de los signos del Zodiaco, Cáncer, y de los elementos, el agua; de los días de la semana, el lunes; de los meses del año, los de enero y febrero; de los árboles, la palmera; de las flores, la azucena; de las aves, la paloma; y de los animales, el armiño. El color rojo, denominado en Heráldica, gules, simboliza el valor, la intrepidez y la valentía. Aquellos que llevan este color en sus blasones tienen la obligación de socorrer, amparar y defender, a los injustamente oprimidos. Representa al rubí, y en lo que se refiere a los signos del Zodiaco corresponde a Marte, Aries y Escorpio; como elemento, el fuego; el día, el martes y el mes, el de octubre; el metal, el cobre; árbol, el cedro y la flor, el clavel; de las aves, corresponde al pelícano. El gules en las armerías de los reyes y príncipes se llama Marte; en las de los títulos, rubí, y gules en la generalidad de la nobleza. El esmalte azul (azur) simboliza la realeza, la serenidad y la hermosura. Los que los lleven en sus armas, están obligados a socorrer a los fieles servidores de sus príncipes que "se hallan sin remuneración por sus servicios". En las piedras preciosas representa al zafiro y en los signos del Zodiaco a que se encuentra sujeto son Tauro y Libra. Su elemento es el aire; su metal, el acero; el día de la semana, el viernes; los meses, abril y septiembre; su árbol, el álamo; la flor, la violeta; su animal, el camaleón y su ave, el pavo real. El azur se llama Júpiter en las armerías reales, zafiro en las de los títulos y azur en la nobleza. El esmalte sinople es el verde. Su significado es la esperanza, la abundancia y la libertad; cuantos llevan este esmalte en su escudo quedan obligados a socorrer a los labradores en general y a los huérfanos y pobres que se encuentren oprimidos. Su signo zodiacal corresponde a Mercurio; su elemento es la tierra; el día de la semana, el miércoles; su mes, mayo; su metal, el azogue; como planta, el laurel; la flor, la siempreviva y como ave, el papagayo. En los blasones de los príncipes recibe el nombre de Venus; esmeralda, en el de los títulos y sinople en los de la nobleza en general. El sotuer o aspa se trae a las armerías españolas por la batalla de Baeza, ganada contra los moros el día de San Andrés del Año de 1227, que es la forma de la Cruz en que estuvo este Santo Apostol en su martirio. La banda significa el tahalí del caballero, y la banda que traían atravesada del hombro diestro al flanco siniestro, y por eso se expresa en esta situación en el escudo, habiéndola puesto por armas muchos de los que fueron a las cruzadas, según el color con que se distinguían las naciones. La barra, al igual que la banda, simboliza el tahalí del caballero, habiéndola puesto por armas muchos de los que fueron a las cruzadas, según el color con que se distinguían las naciones. La bordura simboliza protección, favor y recompensa; así mismo la cota que vestían los caballeros para la guerra y que al salir de la pelea, ostentándola manchada de sangre enemiga, eran premiados con el añadido de la bordura de escudo, como insignia de valor. La bordura también se usa para combinar armerías, con la particularidad que las armas situadas en la bordura tienen siempre carácter secundario. El brazo simboliza la fortaleza. Las calderas, en armería, eran la señal de "Rico hombre" en España, simbolizando la abundancia. Los castillos son geroglífico de grandeza, y de elevación, porque ellos exceden en hermosura, en fortaleza, y en magnitud a todos los demás edificios: denota también el asilo, y la salvaguardia. La cruz es una pieza honorable, que representa la espada del caballero, dándose en Armería al combatiente que sacaba la espada teñida de sangre de sus enemigos. Del tiempo de las cruzadas quedaron algunas familias con la cruz por armas, para denotar que habían estado en ellas. La casa solariega, también llamada solar, casa fuerte, casa palacio, casa torre, casona, casal, etc.., es el símbolo de las antiguas libertades de los nobles, caballeros e hidalgos, notoriedad y nobleza.
